Rio Tinto y Glencore rompen negociaciones para formar la mayor minera del mundo
Las mineras Rio Tinto y Glencore abandonan su plan de fusión para crear un gigante de 260.000 millones de dólares de valoración, según han informado ambas compañías en sendos comunicados publicados este jueves.

"En relación con el anuncio del 8 de enero de 2026, Rio Tinto ya no está considerando una posible fusión u otra combinación empresarial con Glencore, ya que Rio Tinto ha determinado que no podría alcanzar un acuerdo que ofreciera valor a sus accionistas", ha explicado la compañía. Cabe señalar que la norma que regula las fusiones y adquisiciones en la Bolsa de Londres daba plazo a la minera hasta hoy para anunciar si tenía intención o no de presentar una oferta por Glencore.
Por su parte, el Consejo de Glencore ha explicado que los términos de la oferta implicaban que Rio Tinto "conservaría tanto los cargos de presidente como de director ejecutivo" en la fusión y que la participación en la nueva empresa, a su juicio, "infravaloraba significativamente la contribución al valor relativo subyacente de Glencore dentro del grupo combinado, incluso antes de considerar una prima adecuada por control de adquisición".
"Concluimos que la adquisición propuesta bajo estos términos no es lo mejor para los accionistas de Glencore. No refleja nuestra visión sobre el valor relativo a largo plazo y a través del ciclo, incluyendo que no se valora adecuadamente nuestro negocio de cobre, ni nuestra destacada cartera de crecimiento, ni se asigna el potencial de sinergias materiales", ha explicado la compañía.
Según la minera radicada en Suiza, el caso de inversión de Glencore como empresa independiente es "sólido", ya que cuentan con un negocio "bien diversificado en una variedad de materias primas, respaldado por una de las mejores franquicias de comercialización de la industria".
"Estamos en una posición única para satisfacer las necesidades energéticas actuales, a la vez que proporcionamos muchas de las materias primas necesarias para la transición energética global conforme cambia la demanda. Hemos optimizado y simplificado nuestras estructuras operativas, lo que ha promovido la rendición de cuentas y la entrega de resultados, y nos ha permitido, por segundo año consecutivo, cumplir la producción anual de nuestras principales commodities dentro de los rangos previstos", ha agregado la firma helvética.
Glencore ha subrayado que, una vez descartada la operación, continúa centrada en cumplir sus prioridades para 2026, alcanzar sus objetivos operativos y reducir riesgos para respaldar la creación de valor a largo plazo para los accionistas.
Los analistas de HSBC habían estimado una prima del 30% en la operación, lo que implicaría que la oferta de Rio sería de 535 peniques por acción, lo que habría dado a los accionistas de Glencore un 38% de la compañía combinada."Simplemente no era una prima suficientemente alta para Glencore", señala una fuente del sector a Reuters, que apunta que Glencore quería que sus accionistas se hicieran con un 40% de la empresa tras la fusión.
Es la segunda ronda de conversaciones fallidas en poco más de un año, tras un primer acercamiento de Glencore a finales de 2024, y la tercera en total. Las conversaciones de finales del año pasado también fueron iniciadas por Glencore, según revela a Reuters una fuente familiarizada con las negociaciones. Rio Tinto también rechazó un intento de fusión de Glencore en 2014, argumentando que no estaba en el mejor interés de los accionistas. No obstante, una fuente de Reuters subraya que esta ha sido "la primera vez que hubo un proceso de diligencia debida (due diligence) realmente serio y riguroso".
No es el único acuerdo de fusión entre mineras que ha fracasado recientemente. Sin ir más lejos, BHP retiró su oferta de 49.000 millones de dólares para adquirir Anglo American, que posteriormente se fusionó con Teck Resources en un acuerdo valorado en más de 53.000 millones de dólares.
VALORACIÓN DE LOS ANALISTAS
Estos movimientos se producen en un contexto en el que los grandes nombres del sector apuntan hacia la consolidación ante el aumento de la demanda de metales y otros minerales críticos. Recientemente, las mineras de tierras raras se dispararon en bolsa después de que se conociera que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estaba preparando una reserva estratégica de minerales críticos que tendría un capital inicial de 12.000 millones de dólares.
Por eso mismo, el analista de Jefferies, Christopher LaFemina cree que es "posible" que las dos compañías "vuelvan a entablar conversaciones en algún momento en el futuro", aunque reconoce que "ese no es nuestro escenario base", ya que probablemente Rio Tinto seguirá su andadura en solitario.
"Existen varias formas en que Glencore podría desbloquear valor, pero ser adquirida con una prima en un acuerdo totalmente en acciones para formar una compañía combinada que podría haber sido la acción de referencia del sector habría sido la manera más sencilla y elegante de lograr un precio de acción significativamente más alto", agrega.
Danni Hewson, jefa de análisis financiero de AJ Bell, destaca que los comunicados de ambas firmas ponen negro sobre blanco las "diferencias culturales" y la "gran brecha existente" entre Rio Tinto y Glencore. "Se había pensado que el nuevo CEO de Rio Tinto podría salvarlas y lograr que la megafusión se concretara. Pero con tanto en juego y accionistas que complacer, parece que, al final, no se encontró el número mágico, al menos por ahora", lamenta.
Según Hewson, ha habido un considerable impulso en el sector minero a medida que aumenta la demanda de metales como el cobre en medio de un cambio continuo hacia tecnologías energéticas más limpias. "Por lo tanto, es comprensible que el espectro de la consolidación siga apareciendo, pero hasta ahora los acuerdos han sido difíciles de concretar", subraya.




