Indra, cuesta abajo y sin frenos: la SEPI habría pedido parar la fusión con Escribano
Las acciones de Indra atraviesan un momento complicado. La compañía del sector defensa cae más de un 4% este miércoles tras desplomarse un 8,45% este martes, en lo que fue su peor jornada desde noviembre de 2018. La compañía cotiza en estos momentos en niveles de finales de 2025, después de acumular una revalorización superior al 10% hasta este lunes y más de un 20% por debajo de los máximos históricos que alcanzó el pasado 16 de enero. ¿Qué es lo que ha sucedido?

Para encontrar las razones de esta caída hay que buscar en un capítulo sin cerrar: la adquisición de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), la empresa propiedad de Ángel Escribano, presidente ejecutivo de Indra. Javier Escribano, hermano de Ángel, también es confundador y propietario de EM&E y es consejero en Indra. O, mejor dicho, la posible no adquisición de EM&E.
Según adelantó ayer El Confidencial y confirmó El Economista, el Gobierno habría decidido paralizar la fusión entre Indra y EM&E. Estas fuentes informan que Belén Gualda, presidenta de la Sociedad Española de Propiedades Estatales (SEPI), habría informado a José Vicente de los Mozos, CEO de Indra, que el Ejecutivo no aprobaría la operación entre Indra y EM&E. La SEPI es el máximo accionista de Indra, con un 28% del capital, mientras que EM&E controla el 14%.
No obstante, la SEPI estaría dispuesta a estudiar rutas alternativas, como la adquisición de un paquete accionarial que convierta a EM&E en una filial de Indra. Cabe recordar que el Consejo de Administración de Indra ha dado luz verde a De los Mozos para estudiar otras opciones debido a la incomodidad que genera la operación entre los accionistas, consejeros independientes y socios como SAPA debido al posible caso de conflicto de intereses debido al papel de los hermanos Escribano en la operación. Según El Economista, Ángel y Javier Escribano se habrían ofrecido a no superar en ningún caso el paquete accionarial de la SEPI si se completara la operación.
"Ante este escenario, el mercado puede estar interpretando que existe una inestabilidad en el gobierno corporativo de la firma, así como una falta de claridad estratégica y un elevado riesgo político", explican los expertos de XTB.
En diciembre, el Consejo de Administración pidió una nueva valoración de EM&E, ya que su tasación habría pasado de 100 millones a 2.000 millones en apenas tres años debido a los planes de rearme de la Unión Europea (UE). Sin ir más lejos, la propia Indra triplicó su valor solo en 2025 al calor del aumento previsto del gasto en el sector defensa.
Esta maniobra, a efectos prácticos, retrasa cualquier operación con la compañía de los hermanos Escribano hasta el segundo trimestre de este año, ya que se esperará a contar con las cuentas auditadas del ejercicio 2025 de ambas compañías, que no se conocerán hasta marzo o abril. Hasta entonces, la SEPI no dará su opinión sobre la operación.
Ese mismo mes, la consultora Oliver Wyman realizó un informe en el que exponía que la operación no iba en contra de la estrategia de Indra, a pesar de no considerarla estratégica, ya que los objetivos de la compañía pasan por crecer de forma inorgánica en el segmento de defensa.
A este respecto, ayer De los Mozos aseguró que la operación estaría hecha hace tiempo si Escribano no presidiera Indra, la operación "estaría hecha hace mucho tiempo". En el I Observatorio de la Defensa organizado por El Español, el ejecutivo de Indra aseguró que la "idea" de una posible adquisición de EM&E "ya existía" antes de la llegada de Escribano a Indra.
El CEO de la compañía española también subrayó que "hay temas de gobernanza que se tienen que respetar y estamos respetando" así como que, cuando fue estudiado el encaje estratégico de la operación, se aprobó "por unanimidad". "Tenemos que seguir trabajando. Yo estoy tranquilo", sentenció.
Pese a las últimas caídas, Banco Sabadell reitera su consejo de sobreponderar los títulos de Indra, a los cuales valora en 56,2 euros. Según el banco catalán, estas noticias " ponen de manifiesto las diferentes posturas de accionistas y la complejidad de la operación", aunque también subrayan la unanimidad del Consejo al respecto de esta transacción.
"Como venimos reiterando, se trata de una potencial operación sensible por posible conflicto de interés (algo conocido desde el primer momento en que salió el interés) y en la que será clave conocer la valoración final de EM&E y la estructura final de la operación (por el momento solo se comentan opciones que ya habían salido rumoreadas) para valorar el impacto final", añaden.




