Ángel Escribano niega que se le haya pedido su dimisión como presidente de Indra
El presidente de Indra, Ángel Escribano, ha negado que se le haya pedido su dimisión en la compañía. "Quiero ser claro: nadie ha pedido mi dimisión ni hay ningún proceso en ese sentido", ha asegurado en un comunicado.

Igualmente, también ha dicho que el Gobierno no le ha convocado a ninguna reunión para discutir una posible renuncia, después de que se haya publicado que el Ejecutivo español estudia un cambio en la presidencia de la compañía.
Posteriormente, la compañía ha enviado un comunicado reafirmando esta decisión. "Ángel Escribano, presidente de Indra Group, ha reafirmado su determinación de seguir trabajando en la construcción de una Indra más fuerte y sólida, con unos resultados, cartera y posición financiera que avalan el rumbo seguido y el total respaldo del consejo de administración y sus accionistas", inicia el escrito remitido por la compañía.
Asimismo, el ejecutivo ha subrayado que "continúa centrado en el desarrollo del plan estratégico de Indra, trabajando activamente en la identificación y construcción de alianzas industriales y tecnológicas que refuercen el crecimiento, la capacidad industrial y la creación de valor a largo plazo del grupo".
"Indra Group está inmersa en una importante transformación mientras cumple y asume, como empresa tractora de la industria nacional, el reto geopolítico actual, a nivel España y Europa; y esto requiere un liderazgo fuerte y una visión disruptiva. Indra tiene como meta común con todos sus accionistas contribuir a hacer más grande a Indra, como una compañía global de referencia en los sectores de Defensa, Aeroespacio y Tecnologías Digitales Avanzadas", ha explicado la compañía.
La tecnológica recuerda que Escribano ha cumplido un año como presidente de Indra hace unas semanas, y en estos meses se ha avanzado "decididamente" en el cumplimiento de lo establecido en el plan estratégico Leading the Future, refrendado por la Junta General de Accionistas y el consejo de administración. "Este es el compromiso de Indra Group: construir capacidades industriales, fortalecer el ecosistema español y crear valor sostenible para los accionistas y para España", concluye la compañía en el comunicado.
Cabe recordar que el posible relevo se produce como consecuencia del riesgo de potencial conflicto de interés inherente a la compra de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), la empresa propiedad de Ángel Escribano. En relación con esto, la semana pasada y, también según prensa, la presidenta de la SEPI habría solicitado a José Vicente de los Mozos, CEO de Indra, no seguir adelante con la potencial operación con EM&E.
Como explican los analistas de Banco Sabadell, "las razones que apuntan a la falta de apoyo actual del Gobierno (SEPI) serían la negativa de ciertos consejeros independientes y de algunos accionistas (SAPA y algunos minoritarios) ante el conflicto de intereses de la operación, así como la guerra judicial en curso iniciada por General Dynamics por la adjudicación de los PEMs".
"Recordamos que el órgano de gobierno de Indra acordó la pasada semana (también según prensa) autorizar al consejero delegado a iniciar las conversaciones oficiales con EM&E para estudiar distintas alternativas para llevar adelante la operación", añaden.
En su opinión, estos rumores podrían estar detrás de la caída del valor en los últimos días y se trata de "noticias negativas", ya que, "más allá de las dudas sobre la fusión de Indra con EM&E, por primera vez se pone en duda la continuidad del presidente y máximo accionista privado de la compañía".
En todo caso, creen que "todo esto pone de manifiesto las diferentes posturas de accionistas ante la operación con EM&E, entre los que se incluye la SEPI con su 28% (que por unanimidad a finales de año acordaron que se trataba de una operación con encaje estratégico), y la complejidad de la operación".
"Como venimos reiterando, se trata de una potencial operación sensible por posible conflicto de interés (algo conocido desde el primer momento en que salió el interés) y en la que será clave conocer la valoración final de EM&E (para lo que hay que esperar a las auditorias) y la estructura final de la operación (por el momento solo se comentan opciones que ya habían salido rumoreadas) para valorar el impacto final", señalan.
Por su parte, para los analistas de IG, "el problema de fondo es claro: conflicto de interés percibido, operación sensible en defensa y una SEPI con peso decisivo en el capital. La combinación mete la gobernanza de Indra en el foco justo cuando la empresa aspiraba a consolidarse como campeón nacional del sector".
"Ante este escenario, el mercado puede estar interpretando que existe una inestabilidad en el gobierno corporativo de la firma, así como una falta de claridad estratégica y un elevado riesgo político", dicen los expertos de XTB.




