Subidas en las criptos ante un posible final de la guerra, pero los expertos advierten de los peligros latentes
Vuelven las alzas al mercado de las criptomonedas. El bitcoin (BTC) repunta alrededor de un 1% y se acerca de nuevo a los 75.000 dólares, mientras que el ethereum (ETH) se estabiliza por encima de los 2.300 dólares. Las dos criptos más grandes del mercado acumulan una revalorización del 5% y del 7% en la última semana, respectivamente.

Las altcoins también suben con ganas. Destacan las alzas del 4% de XRP, dogecoin (DOGE) y cardano (ADA), mientras que tokens como solana (SOL), tron (TRX), Binance coin (BNB) o chainlink (LINK) registran avances más moderados. Zcash (ZEC) es una de las criptos más bajistas de la sesión.
En el plano institucional, los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) de BTC al contado captaron 186,1 millones de dólares tras registrar entradas netas por valor de 411,4 millones el martes. A su vez, los ETFs de ETH al contado sumaron su quinto día de entradas netas consecutivas tras captar 67,9 millones de dólares este miércoles.
Los movimientos siguen a los récords registrados en Wall Street, donde el S&P 500 marcó un nuevo máximo histórico por encima de los 7.000 puntos. Las acciones relacionadas con criptomonedas también subieron, en línea con el tono general de apetito por el riesgo. Coinbase avanzó un 6,2%, Robinhood se disparó más de un 10% y la empresa de tesorería de bitcoin Strategy ganó un 4,4%.
Según los analistas, el sentimiento en el mercado ha mejorado gracias a las palabras del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que el fin del conflicto está "muy cerca" y que una vez ocurra el mercado "va a prosperar". Según los expertos de Rabobank, "los mercados han decidido que la guerra con Irán y los bloqueos del estrecho de Ormuz han terminado (pese a que EEUU continúa bloqueando el estrecho), y que todo mejorará próximamente".
No obstante, Rania Gule, analista de mercados de XS, recuerda que las tensiones en la zona persisten y que cualquier interrupción o cierre parcial de esta importante vía marítima podría impulsar los precios del petróleo al alza, reactivando las presiones inflacionarias y generando "un complejo ciclo de retroalimentación en los mercados". "Los riesgos geopolíticos no han desaparecido, sino que se han convertido en un factor de soporte latente que podría surgir repentinamente", añade.
"Potencialmente, aún podríamos ver que esta guerra termine de acuerdo con lo que hemos considerado nuestro escenario base desde hace tiempo: una victoria estadounidense amplia -aunque naturalmente disputada- contra Irán entre la segunda y la tercera semana de abril, lo que le otorgaría el control de facto de un nuevo Oriente Próximo", apuntan desde Rabobank.
Paralelamente, el bitcoin intentó superar los 75.000 dólares, pero el movimiento volvió a estancarse en este nivel, que ha limitado en numerosas ocasiones las subidas en los últimos tiempos. Y es que, según apuntan los expertos, los mercados de derivados no parecen estar descontando el final de la guerra con la misma convicción.
Así lo afirman los estrategas de QCP Capital, quienes destacan que las tasas de financiación en los futuros perpetuos de bitcoin siguen siendo negativas y el interés abierto se ha debilitado, lo que sugiere que los vendedores en corto están posicionándose contra el movimiento en lugar de rendirse y apostar por las subidas. Además, el coste de las opciones de bitcoin que vencen en las próximas semanas es "inusualmente bajo" y los operadores siguen pagando más por protección ante caídas que apostando por más subidas. "Los mercados pueden estar negociando la narrativa del alto el fuego, pero el riesgo central sigue sin resolverse", sentencian.
Según algunos analistas, el nivel a vigilar son los 72.000 dólares. Mantenerse por encima de ese nivel mantendría intacta la narrativa de ruptura alcista, permitiendo nuevos intentos de atacar los máximos del rango que tiene los 75.000 dólares en su parte alta. Una caída por debajo, sin embargo, podría hacer que bitcoin vuelva a una fase de consolidación mientras la volatilidad se comprime.




