Más competencia para alquilar una vivienda: cada anuncio tiene una media de 41 contactos
En el primer trimestre, los anuncios de viviendas en alquiler recibieron una media de 41 contactos antes de darse de baja, una cifra que es un 17% más elevada que la registrada en el mismo periodo de 2025, según un estudio publicado por Idealista.

El volumen de familias que se postulan por cada anuncio ha crecido durante los últimos 12 meses en la mayoría de capitales españolas.
Entre las grandes ciudades, el mayor incremento en esta competencia se ha dado en Barcelona (58%), seguido de San Sebastián (27%), Málaga (24%), Alicante (21%), Palma (21%) y Valencia (14%). En Bilbao la competencia ha crecido un 9%, mientras que en Madrid lo ha hecho un 6%. En Sevilla, en cambio, la competencia se ha reducido en un 3%.
En nueve capitales de provincia el volumen de familias interesadas ha crecido más de un 50%. Se trata de las ciudades de Palencia (76%), Lleida (69%), Pamplona (62%), Ciudad Real (59%), Barcelona (58%), Huelva, Tarragona y Girona (las 3 con un 57%) y por último Zaragoza (55%). Por el contrario, en 3 capitales la competencia se ha reducido: Ávila (-6%), Cáceres (-5%) y Sevilla (-3%).
El fenómeno de la altísima demanda y de la poca oferta tiene una incidencia distinta en las diferentes capitales.
Álava lidera el ranking por provincias de competencia por el alquiler, con 118 familias. Le siguen Navarra (109), Barcelona (98), Guadalajara (98), Zaragoza (78) y Tarragona (66).
Barcelona es el gran mercado donde la competencia por la vivienda es mayor, con 99 familias por cada anuncio. Le siguen Palma (69), Madrid (47), San Sebastián (45), Bilbao (42) y Valencia (35). Por debajo de estas cifras se sitúan Málaga (34), Sevilla (34) y Alicante (30).
Guadalajara tiene el récord de familias interesadas en cada alquiler y alcanza los 127 contactos. Le siguen Vitoria (125 familias), Pamplona (110), Lleida (93) y Zaragoza (86).
En el lado opuesto se sitúan Cáceres (10), Ceuta (12), Salamanca (13), Badajoz (14), Segovia y Jaén (16 en ambos casos).
"Lo que los datos ponen de manifiesto es que en los mercados en los que se han aplicado los topes de precios la dificultad de las familias para acceder al alquiler se sigue incrementando. Se ha conseguido frenar la subida de los precios a costa de reducir la oferta, lo que aumenta la competencia por hacerse con una vivienda y fomenta procesos de elitización del alquiler. Solo los perfiles mejor posicionados económicamente se benefician de estas medidas mientras que cada vez son más las familias a quienes se les niega el acceso a una vivienda", dice Francisco Iñareta, portavoz de idealista.




