Deutsche Bank minimiza el impacto bursátil de Irán, pero alerta sobre petróleo y tipos
El conflicto con Irán es "altamente relevante desde el punto de vista geopolítico", pero "potencialmente mucho menos relevante desde la perspectiva de los mercados de renta variable", según señala Deutsche Bank en una nota estratégica publicada este 1 de marzo.

El banco alemán subraya que, desde el endurecimiento de las sanciones en 2018, la Unión Europea (UE) ha reducido de forma sustancial su comercio con Irán. En 2024, el volumen total de intercambios se situó en 4.600 millones de euros, lo que equivale aproximadamente al 0,025% del PIB nominal de la UE. En el caso de Estados Unidos, el comercio con Irán es "prácticamente cero".
China, en cambio, se ha convertido en el principal socio comercial de Irán, impulsada por sus importaciones de crudo pese a las sanciones estadounidenses.
Para Deutsche Bank, el mayor riesgo de mercado no reside en los vínculos comerciales directos, sino en el petróleo. La entidad apunta que una caída significativa de las exportaciones iraníes o una interrupción severa del flujo de crudo a través del Estrecho de Ormuz sería "potencialmente el único gran riesgo de mercado derivado de los acontecimientos recientes".
En cuanto a la reacción bursátil, el banco espera que las bolsas reaccionen inicialmente con nerviosismo, pero que se estabilicen con relativa rapidez, en línea con el patrón observado en anteriores escaladas militares. Los análisis históricos que acompañan la nota muestran que tanto el Stoxx 600 como el S&P 500 han tendido a recuperar terreno semanas después de episodios similares.
Sin embargo, Deutsche Bank advierte de que los riesgos para el precio del petróleo y para los tipos de interés parecen mayores que para la renta variable. Es decir, el canal energético y su impacto sobre la inflación y las expectativas monetarias podría ser el principal foco de tensión para los mercados en el corto plazo.




