ECOBOLSA - Los dos objetivos de Trump con el bloqueo de Ormuz: uno afecta directamente a China

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14/04/2026 06:00:00

Los dos objetivos de Trump con el bloqueo de Ormuz: uno afecta directamente a China

China vuelve a estar en el punto de mira de Donald Trump. Así ha quedado patente tras el último órdago del presidente de EEUU, que ha anunciado el bloqueo del estrecho de Ormuz tras el fracaso de las negociaciones con Irán el pasado fin de semana. Todos los expertos avisan de que el gran perjudicado con esta medida será el gigante asiático, y es que Pekín es el principal cliente del petróleo iraní.

Los dos objetivos de Trump con el bloqueo de Ormuz: uno afecta directamente a China

Según los estrategas de Rabobank, Trump tiene dos objetivos con el bloqueo de Ormuz: por un lado, "lograr que los aliados más reticentes intervengan y ayuden a reabrir el estrecho por la fuerza", después de que haya quedado demostrado que no se ha conseguido la libre circulación de mercantes tras el alto el fuego acordado por EEUU e Irán la semana pasada.

Y por otro, apuntan, está la cuestión china. La intención del presidente estadounidense, aseguran, es "forzar a China a intervenir y presionar a Teherán para que se someta", y es que el país es el principal perceptor del petróleo iraní, que es el que se va a ver sometido al bloqueo de EEUU, ya que se va a impedir el paso de los barcos que procedan de o tengan como destino puertos y costas iraníes.

Además, Trump ha ordenado a la Armada de Estados Unidos que "busque e intercepte a todos los buques en aguas internacionales que hayan pagado un peaje a Irán". "Nadie que pague un peaje ilegal tendrá paso seguro en alta mar. Además, comenzaremos a destruir las minas que los iraníes colocaron en el estrecho", ha dicho el mandatario en su red Truth Social.

También ha afirmado que "el bloqueo comenzará en breve" y que "otros países participarán" en el mismo. "No se permitirá que Irán se beneficie de este acto ilegal de extorsión. Quieren dinero y, más importante aún, quieren armas nucleares", pero "estamos completamente preparados y nuestras Fuerzas Armadas acabarán con lo poco que queda de Irán", ha añadido.

Precisamente los expertos de Rabobank ya habían comentado en otras ocasiones que la baza de Estados Unidos es "utilizar su alcance militar global para interrumpir las cadenas de suministro de materias primas que se dirigen a sus rivales y tomar el control de la energía, una jugada que ya realizó a principios de 2026 en Venezuela".

Los analistas del banco holandés creen que la escalada estadounidense "podría funcionar", pero avisan también de que "a menos que Irán se derrumbe rápidamente, se vislumbra una crisis energética global aún más profunda" con el bloqueo del estrecho de Ormuz, por el que pasa alrededor del 20% del petróleo que cubre la demanda mundial.

De hecho, apuntan desde Rabobank, "el desminado del estrecho de Ormuz, por no hablar de la gestión de los ataques con drones y misiles, podría llevar muchas semanas, mientras que el daño energético que ya se está produciendo corre el riesgo de multiplicarse exponencialmente cada día".

Eso sin olvidar que Irán "también puede intensificar el conflicto", y es que "si fuerzan el paso de un barco a través del bloqueo o atacan a Estados Unidos, el alto el fuego actual se rompería y la guerra se reanudaría", dicen estos expertos. Remarcan, asimismo, que a pesar de su reticencia a actuar hasta ahora, "los hutíes, aliados de Irán, podrían bloquear el estratégico paso de Bab el-Mandeb y quizás todo el Mar Rojo", lo que "pondría en riesgo el flujo de otros 7 millones de barriles diarios de petróleo saudí, empeorando exponencialmente la situación".

¿QUÉ HARÁ CHINA?

Asimismo, opinan, "otras partes pueden intensificar el conflicto", y es que "los aliados de Estados Unidos podrían distanciarse de Trump a un coste económico y geopolítico aún mayor (en este último aspecto, la postura estadounidense es clara: Al ganador, el botín; al que perjudica, ningún beneficio)".

Y a su vez "China podría ejercer presión económica sobre las cadenas de suministro estadounidenses o enviar un petrolero a través del estrecho de Ormuz, arriesgando así el deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y China o forzando a EEUU a ceder en el bloqueo".

En este sentido, apuntan los estrategas de Rabobank, algunas fuentes afirman que China está enviando ayuda militar, lo que, según EEUU dificultaría las próximas conversaciones entre Xi y Trump, cuyo objetivo es la distensión comercial. Unas informaciones ante las que Trump no se ha quedado quieto, y ya ha anunciado que impondrá aranceles del 50% a Pekín si se confirma el envío de armas a Irán.

"Nuestro escenario base para el estrecho de Ormuz (el cese de las hostilidades a mediados de abril y la reapertura gradual del estrecho posteriormente) se mantiene a duras penas por ahora, pero pronto podría ser necesario revisarlo en una dirección más pesimista", confirman los analistas del banco holandés.

Neil Wilson, estratega de inversiones de Saxo UK, tiene claro que lo que hay que tener en cuenta en la cuestión del bloqueo de Ormuz es que China es "el principal cliente del petróleo iraní", por lo que esta medida anunciada por Trump "parece ser una herramienta para presionar a China y obligar a su socio estratégico a acelerar la firma de un acuerdo".

"En este caso, la diplomacia es la continuación de la guerra por otros medios", afirma, y aunque invita a esperar a ver cómo se desarrolla la situación en las próximas semanas, también dice que "parece que existe voluntad por parte de Estados Unidos y China, las dos superpotencias clave, de reducir la tensión, y las conversaciones deberían continuar" para poner fin al conflicto de Oriente Medio.

No obstante, señala Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, "la realidad es que cualquier acuerdo de paz tardará en concretarse". "Un acuerdo definitivo que reabriera el estrecho de Ormuz en la primera ronda de conversaciones siempre fue improbable", dice, pero ahora cabe preguntarse si los mercados "darán tiempo a ambas partes para llegar a un acuerdo".

En su opinión, "si se planean más conversaciones" el pesimismo debería "atenuarse", aunque cabe valorar cuestiones como "el grado de escalada del conflicto por ambas partes y la flexibilidad del alto el fuego", ya que solo así se podrá saber cómo de cerca está un posible acuerdo de paz.

Eso sí, afirma Brooks, sin perder de vista la cuestión de China. "Existe otra dimensión en la decisión del presidente de EEUU de bloquear el estrecho de Ormuz: China", y es que el gigante asiático es un "importante comprador" de petróleo iraní.

"¿Detendrá Estados Unidos un petrolero chino que haya pagado un peaje a Irán para transitar por el estrecho? Y de ser así, ¿qué consecuencias tendría esto para las relaciones entre Estados Unidos y China? ¿Podría esto presionar a Irán para que llegue a un acuerdo con Estados Unidos?", se pregunta la analista, que invita a considerar otro aspecto.

En concreto, se refiere al "riesgo para el Mar Rojo, otra vía marítima crucial para el mercado mundial de materias primas". "Si Irán quiere castigar a Estados Unidos por amenazar el estrecho de Ormuz, ¿acaso no podría alentar a los hutíes de Yemen a atacar petroleros en el Mar Rojo?", se pregunta. Y confirma que si llega a suceder, "el precio del petróleo podría dispararse a máximos históricos, ya que restringiría aún más el suministro de materias primas valiosas".


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