El bitcoin cae lastrado por los ETF, con el foco en el empleo de EEUU y la geopolítica
Las criptomonedas siguen cayendo este viernes. El bitcoin (BTC) cede con moderación y pone en peligro los 90.000 dólares, mientras que el ethereum (ETH) recorta alrededor de un 1% y cae por debajo de los 3.100 dólares.

Las altcoins registran movimientos similares. XRP, dogecoin (DOGE), tron (TRX) o chainlink (LINK), entre otros, se dejan en torno a un punto porcentual. Por el contrario, solana (SOL) sube más de un 2% y cardano (ADA) trata de revertir las últimas pérdidas.
Las caídas se producen tras el tercer día consecutivo de salidas netas en los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) al contado. Pese a comenzar el año captando unos 1.160 millones de dólares en los dos primeros días de negociación, una señal que los analistas creían que era bastante positiva, los ETF de bitcoin han registrado un saldo negativo de 1.120 millones de dólares en las últimas tres jornadas.
Según datos de SoSoValue, los ETF de bitcoin al contado registraron salidas netas por 398,95 millones de dólares el jueves. A su vez, los ETF de ETH al contado reflejaron el comportamiento de sus homólogos de bitcoin, informando salidas netas por 159,17 millones de dólares el jueves.
Por el contrario, los ETF de XRP al contado regresaron a flujos positivos el jueves, registrando entradas netas por 8,72 millones de dólares tras experimentar salidas por 40 millones el miércoles, su primer día negativo desde su lanzamiento. Los ETF de Solana al contado también captaron entradas por 13,64 millones de dólares, extendiendo su racha positiva a ocho días.
Ahora, los analistas hablan de cierta falta de convicción por parte de los actores institucionales, que podrían haber perdido el apetito por el riesgo que había caracterizado sus operaciones en los primeros compases de 2026. "Las recientes salidas de los ETF siguen reflejando un rebalanceo de carteras, toma de ganancias tras un repunte inicial y cautela a corto plazo en medio de la consolidación del mercado, más que un cambio fundamental en la demanda institucional", explica Nick Ruck, director de investigación de LVRG.
Según este experto, el mercado sigue inmerso en una fase de consolidación, con el BTC incapaz de despegarse del todo de los 90.000 dólares. "Los operadores deberían monitorear de cerca las tendencias de flujos de los ETF, los niveles clave de resistencia cerca de los 95.000 dólares para bitcoin y las señales macroeconómicas, como los cambios en la política de la Reserva Federal, ante un posible rompimiento o mayor volatilidad", agrega.
Por su parte, Vikram Subburaj, CEO del exchange indio Giottus, considera que las condiciones macroeconómicas "también han reducido el apetito por el riesgo, ya que los operadores buscan señales macro positivas". "El sentimiento general de aversión al riesgo se ha filtrado al mercado cripto junto con los mercados de renta variable", señala este experto a CoinDesk, en clara alusión al aumento de la incertidumbre geopolítica tras la incursión militar de EEUU en Venezuela y las amenazas a Groenlandia y otros países latinoamericanos.
En este sentido, el dato oficial de empleo de diciembre, que se conocerá este viernes, aparece como primer posible catalizador del año. En este aspecto, las últimas estimaciones y encuestas no oficiales conocidas apuntan a otro mes de debilidad manifiesta en el mercado laboral norteamericano, lo que podría dejar con todavía menos margen de actuación al banco central.
Para Aaron Hill, analista jefe de mercados de FP Markets, unas cifras más débiles de lo esperado podrían "reforzar la opinión de que la Fed relajará su política monetaria más allá de la única bajada de tipos prevista en sus últimas previsiones económicas". "Los mercados siguen descontando una relajación de 60 puntos básicos hasta finales de año, lo que sugiere que se barajan algo más de dos bajadas de tipos", indica.
Por otro lado, el fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos sobre los aranceles también podría influir en los precios. En esencia, el fallo abordará dos cuestiones: si la administración puede utilizar disposiciones de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) para imponer los aranceles y, en caso de que no sea apropiado, si Estados Unidos deberá reembolsar a los importadores que ya han pagado esos gravámenes. No obstante, la decisión final también podría situarse en un punto intermedio.
Además, incluso si la Casa Blanca pierde el caso, dispone de otras herramientas para implementar aranceles que no requieren los poderes de emergencia contemplados en esa ley. El propio secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó el jueves que espera un fallo "mixto". "Lo que no está en duda es nuestra capacidad de seguir recaudando aranceles a un nivel aproximadamente similar, en términos de ingresos totales. Lo que sí está en duda —y es una verdadera lástima para el pueblo estadounidense— es que el presidente pierda flexibilidad para usar los aranceles tanto por seguridad nacional como como herramienta de negociación", sentenció.




