Bankinter baja su consejo sobre Kering: "El valor ha descontado mucho muy rápido"
"El valor ha descontado mucho muy rápido y la incertidumbre todavía es relevante". Es la visión de mercado de Bankinter sobre Kering tras rebajar su recomendación a neutral con un precio objetivo de 335 euros por acción.

Y es que, después de unas ventas del tercer trimestre de 2025 que han superado expectativas y en las que todas las marcas han mejorado más de lo esperado y, salvo Yves Saint Laurent, han obtenido crecimientos positivos, desde la firma creen que estas cifras "confirman cierta recuperación del favor del público tras los cambios de diseñadores (Gucci y Balenciaga en julio, Bottega Veneta en enero)".
Con todo, estiman que "es demasiado pronto para evaluar el éxito de la nueva dirección creativa, especialmente en Gucci, mientras la recuperación de las otras marcas no es capaz de compensar su debilidad en el corto plazo. Con caídas de ventas trimestrales consecutivas desde el tercer trimestre de 2023 (9 trimestres), Gucci representó el 39% de las ventas y el 50% del EBIT en el tercer trimestre de 2025 frente a 52% y 67% respectivamente en 2022, año en el que el grupo alcanzó su pico".
Además, "los márgenes en el primer semestre de 2025 siguen sufriendo. El margen bruto retrocede -140pb hasta 73% (74,3% en el primer semestre de 2022) y el margen EBIT ordinario en -480pb hasta 12,8%", explica Elena Fernández-Trapiella Janssen, analista de Bankinter.
Sin embargo, con un nuevo CEO, Luca De Meo, a los mandos desde el 15 de septiembre, se ha iniciado el saneamiento del grupo con la venta de la división de belleza por 4.000 millones de euros y varios edificios en Nueva York y París por 1.527 millones de euros.
"Con experiencia en reestructuración de compañías, De Meo implementará recortes de costes y ventas de activos que sanearán la compañía. La recuperación de ingresos seguirá pendiente del éxito de los nuevos directores creativos, especialmente en Gucci, pero, por lo menos, por el lado de los costes es de esperar una austeridad que aliviará los márgenes y, sobre todo, un endeudamiento que alcanza niveles peligrosos", valora esta experta.
En este sentido, considera que "las medidas que posiblemente implementará De Meo serán reducción de plantilla, cierre de tiendas, mayor contención en el gasto de Marketing, venta de activos e inmuebles y, posiblemente, recorte del dividendo. Estas medidas no garantizan el relanzamiento de las marcas y el reposicionamiento exitoso del grupo, pero introducen racionalidad y alejan el riesgo de una rebaja en la calificación crediticia del grupo".
De hecho, una carta a los empleados en septiembre ante la entrada del nuevo CEO sugiere un periodo de 18 meses para recuperar la velocidad de crucero de las marcas ("get all the brands back on the gowth track") y de 3 años para restaurar una evolución financiera óptima ("restore top financial performance").
Por ello, para Fernández-Trapiella Janssen, "un nuevo plan estratégico que será público en primavera incluirá una revisión del posicionamiento en precios y productos. Tras +91,7% desde sus mínimos en abril 2025, la valoración refleja unas elevadas expectativas que podrían revisarse a la baja tras la presentación del nuevo plan estratégico. El cierre de tiendas y otras medidas destinadas a una recuperación de las marcas en el largo plazo, podrían penalizar su desempeño en el corto plazo. El grupo podría decidir la vuelta a más productos de menor precio para recuperar a la clientela aspiracional, fan de Gucci hace unos años".
Así, a pesar de que las ventas del tercer trimestre de 2025 apuntan a un comienzo esperanzador, "queda un largo camino hasta recuperar crecimientos positivos. Aunque sus antecedentes le preceden y el ritmo de medidas tomadas desde su llegada es considerable, la recuperación, especialmente de Gucci, podría ser más lenta de lo esperado. Es preferible esperar a signos tangibles de que Gucci realmente supera la fatiga de marca y recupera brillo", concluyen en Bankinter.




