ACS aumenta un 21,5% el beneficio a marzo, hasta 232 millones, gracias a la evolución de Turner en EEUU
Las ganancias de ACS han aumentado un 21,5% en los primeros tres meses de 2026. En concreto, la compañía presidida por Florentino Pérez ha anunciado este martes un beneficio neto atribuible de 232 millones de euros entre enero y marzo, lo que supone un incremento del 30% a tipos de cambio constantes.

Nuevamente, este aumento de los beneficios se produjo gracias a la "buena" evolución de Turner, que en este primer trimestre ha visto aumentar su beneficio hasta 143 millones de euros, un 43,7% más que los 100 millones conseguidos en el mismo período del año pasado, con una mejora en sus márgenes operativos. También destaca el incremento del 33,4% en el negocio de Ingeniería y Construcción, hasta 67 millones de euros. Por otro lado, la filial australiana Cimic y el negocio de Infraestructuras (Abertis, Iridium…) aportaron 46 millones (+3%) y 37 millones (+3,3%), respectivamente.
Asimismo, el resultado bruto de explotación del grupo (EBITDA) se ha incrementado un 10,5% en los últimos tres meses, hasta 772 millones de euros, mientras que la facturación ha aumentado un 4,7% (12,5% a tipos de cambio constantes), totalizando 12.344 millones de euros "gracias al sólido comportamiento de todas las actividades".
Además, la cartera de proyectos del grupo roza los 100.000 millones de euros: 99.825 millones de euros, concretamente, un 9,9% más respecto al año pasado y un 13,5% más a tipos de cambio constantes. ACS ha indicado que este avance responde al aumento del volumen de adjudicaciones registradas en el ejercicio, que superó los 17.460 millones de euros, un 26,9% más ajustado por tipo de cambio, especialmente impulsado por los mercados de infraestructuras de nueva generación, y con especial énfasis en la construcción de centros de datos.
Tanto por el lado de los ingresos como de la cartera de proyectos, Estados Unidos y Canadá, zonas de influencia de Turner, destacan por encima del resto, aportando un 63% de las ventas y un 57% de la cartera. La constructora señala que este crecimiento fue posible gracias al buen comportamiento en el sector de centros de datos, y respaldado por el crecimiento en farmacia, semiconductores, aviación y edificios públicos. En concreto, las adjudicaciones crecieron un 32,9%, disparando la cartera de proyectos hasta los 42.333 millones de euros.
Entre los proyectos adjudicados, ACS destaca la construcción de un centro de datos de 1GW para Meta en el estado de Indiana o un centro de datos en Wisconsin integrado en el programa Stargate del Gobierno de Estados Unidos. Solo estos dos proyectos suponen una inversión superior a los 25.000 millones de dólares.
Australia aparece como segunda geografía del grupo, representando un 16% de los ingresos y un 17% de la cartera, mientras que España se queda en tercer lugar, sumando un 10% de los ingresos y un 8% de la cartera. Los centros de datos también fueron un gran impulsor del negocio en Australia, permitiendo que la cartera de proyectos en el país oceánico superase los 23.000 millones de euros, un 7,9% más que el año anterior, impulsada por las adjudicaciones de 2.980 millones, gracias al crecimiento en todos los segmentos, especialmente en centros de datos, defensa y movilidad sostenible.
ACS también señala que el segmento de Ingeniería y Construcción vio incrementada sus ventas (+2,9%) y su cartera (+5,3% a tipos de cambio constantes) por el aumento de la actividad en segmentos de alto crecimiento. Los sectores que más crecieron fueron movilidad sostenible y transporte, además de infraestructuras y defensa, donde el grupo se encuentra en una "sólida" posición tanto en Estados Unidos como en España y Alemania.
Por otro lado, el grupo cerró el año con una deuda neta de 1.472 millones de euros, lo que supone una importante mejora de 1.375 millones desde marzo de 2025, a pesar de las cuantiosas inversiones en asignaciones estratégicas de capital.
Según ACS, esta buena evolución se debe al "fuerte" flujo de caja operativo neto de 2.349 millones de euros, lo que ha permitido "mantener una atractiva remuneración al accionista" (441 millones de euros en efectivo) y realizar inversiones estratégicas por un valor de 1.283 millones de euros en los últimos doce meses.
Entre ellas destacan las inversiones en centros de datos, por más de 500 millones; la ampliación de capital en Abertis por 200 millones de euros para apoyar su plan de inversiones; inversiones en infraestructuras greenfield (aquella que se desarrolla desde cero sobre un terreno virgen) de más 370 millones de euros; y otras inversiones financieras netas y adquisiciones.
Por su parte, las desinversiones en el mismo periodo alcanzaron los 956 millones de euros, destacando principalmente la operación de la plataforma de centros de datos con GIP-BlackRock, y la venta del 50% del negocio de transporte de UGL en Australia.
De cara al futuro, la compañía mantiene su expectativa de superar los 1.000 millones de beneficio neto ordinario en este ejercicio, comprometiéndose específicamente con una horquilla de 1.030 a 1.070 millones de euros. De conseguirlo, la compañía aumentaría su beneficio entre un 20% y un 25% respecto al año pasado.




