Ryanair pide a Francia una reforma "urgente" del control de tráfico aéreo por costes de 1.700 millones
Ryanair ha instado al Gobierno francés a reformar "con carácter urgente" el control del tráfico aéreo tras la publicación de un informe demoledor del senador Vincent Capo-Canellas, que alertó de que los sobrecostes anuales para las compañías aéreas ascenderían a 1.700 millones de euros al año hasta 2035 debido a los retrasos provocados.

"Así, se confirma que el proveedor francés de control del tráfico aéreo, DSNA, adolece de falta de personal, es poco productivo, depende de tecnología obsoleta y es incapaz de hacer frente al futuro crecimiento del tráfico a menos que se lleve a cabo una reforma urgente de inmediato", ha indicado la aerolínea irlandesa.
El informe advierte de que, si no se introducen nuevas medidas, Eurocontrol estima que en 2030 el control del tráfico aéreo francés ya no podrá hacer frente a la demanda de vuelos, lo que significa que "una parte de los vuelos tendrá que ser cancelada de forma inevitable y estructural".
"Se trata de un increíble reconocimiento de fracaso por parte del país europeo con mayor volumen de sobrevuelos, lo cual es inaceptable para los pasajeros, las compañías aéreas y el mercado único de la aviación en Europa", afirma Ryanair, "Francia no tiene un problema de crecimiento del tráfico, Francia tiene un problema de gestión del control del tráfico aéreo".
La actual crisis de capacidad, asegura la compañía, "pone de manifiesto, una vez más, la incapacidad para proteger los sobrevuelos durante las huelgas de controladores aéreos franceses". La aerolínea denuncia que las normas de servicio mínimo protegen a muchos vuelos nacionales franceses al tiempo que los pasajeros que viajan entre otros países de la UE siguen sufriendo retrasos y cancelaciones innecesarios cuando se ven afectados los vuelos que sobrevuelan Francia.
Por ello, añade, el Gobierno francés y la Comisión Europea "deben proteger urgentemente los sobrevuelos durante las huelgas" de los controladores, "tal y como ocurre en el resto de Europa". "Francia ya protege muchos vuelos nacionales durante las huelgas de controladores aéreos. Ahora debe proteger también los vuelos de tránsito", sentencia Ryanair.
La firma también denuncia que el informe destaca que el 30% de los controladores franceses se jubilará de aquí a 2035, lo que agravará la actual escasez de personal, al tiempo que recuerda que en Francia "se tarda aproximadamente cinco años en formar a un controlador" en comparación con países europeos como el Reino Unido e Irlanda, donde la formación dura menos de dos años.
Por ello, Ryanair insta al Gobierno francés a aplicar reformas "inmediatas", incluida la contratación "sin límites" de controladores aéreos hasta 2030 para hacer frente a la escasez de personal y a las jubilaciones inminentes. Además, la aerolínea defiende que el presupuesto de la DSNA "debería separarse de las restricciones presupuestarias del Estado francés", de modo que las tasas de control de tráfico aéreo "se reinviertan directamente en personal, capacidad y sistemas modernos, en lugar de quedar atrapadas en las restricciones presupuestarias generales del Estado". También ha pedido que se reduzca la formación de los controladores aéreos para equipararla a la de otros países europeos.
Neal McMahon, director de operaciones de Ryanair, señala que esta situación no es fruto de la "mala suerte" ni un "problema de financiación", sino un "fracaso de gestión". "El informe deja claro que, sin una reforma urgente, Francia ya no podrá hacer frente a la demanda de vuelos para 2030, una situación totalmente inaceptable para un proveedor de servicios con posición de monopolio. No se puede permitir que Francia se convierta en el cuello de botella permanente del espacio aéreo europeo debido a años de mala gestión del control del tráfico aéreo", ha agregado.



