AstraZeneca cae con fuerza por las posibles negociaciones de fusión con Bristol-Myers Squibb
Las acciones de AstraZeneca caen con fuerza en la Bolsa de Londres después de que se haya conocido que la farmacéutica británica estaría negociando una fusión con su homóloga estadounidense Bristol-Myers Squibb (BMS) que, de completarse, crearía un gigante con una valoración cercana a los 400.000 millones de dólares. Desde comienzos de año, las acciones de Bristol Myers Squibb han subido un 21%, mientras que las de AstraZeneca acumulaban una caída del 8% hasta antes de esta jornada.

Según informó este domingo Financial Times, fuentes conocedoras de la operación reconocen que ambas empresas llevarían meses debatiendo esta posibilidad. Las negociaciones podrían desembocar en un acuerdo en un futuro próximo, aunque también podrían retrasarse o incluso fracasar, añadieron estas fuentes. Además, la operación probablemente implicaría una combinación de efectivo y acciones.
AstraZeneca, la segunda empresa cotizada más valiosa del Reino Unido, tiene una capitalización bursátil de aproximadamente 196.000 millones de libras (algo más de 260.000 millones de dólares), mientras que BMS está valorada en unos 133.000 millones de dólares.
La combinación de ambas compañías sería una de las mayores operaciones de todos los tiempos en el sector farmacéutico y convertiría al grupo resultante en la cuarta mayor farmacéutica del mundo por capitalización bursátil. Cualquier adquisición superaría ampliamente la compra de Alexion, especializada en enfermedades raras, por 39.000 millones de dólares en 2021, la mayor operación de la historia de AstraZeneca.
Según FT, el potencial acuerdo estaría impulsado por el consejero delegado de AstraZeneca, Pascal Soriot, y busca ampliar la presencia de la empresa en el mercado estadounidense. Por el contrario, el movimiento intensificaría la preocupación en el Reino Unido por el hecho de que algunas de sus mayores compañías estén orientando cada vez más su actividad hacia Estados Unidos.
No es la primera vez que se vincula el nombre del laboratorio británico con un competidor estadounidense. En 2014, la estadounidense Pfizer lanzó una oferta por AstraZeneca que valoraba la compañía en casi 70.000 millones de libras. Aquellas conversaciones mejoraron el sentimiento de los inversores en un momento en que AstraZeneca atravesaba dificultades debido al fracaso de varios medicamentos en fases avanzadas de ensayos clínicos. Soriot desempeñó un papel decisivo al rechazar la oferta de Pfizer hace más de una década. Desde entonces, AstraZeneca ha crecido bajo su liderazgo hasta convertirse en una potencia del sector, con una destacada cartera de medicamentos oncológicos.
AstraZeneca se ha fijado el ambicioso objetivo de alcanzar 80.000 millones de dólares en ingresos para 2030, frente a los 58.700 millones obtenidos el año pasado. Según los analistas, alcanzar ese nivel de crecimiento dependerá en gran medida del mercado estadounidense, del que ya procede casi la mitad de su facturación. Con todo, Soriot afirmó la semana pasada que AstraZeneca "no necesita fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) para alcanzar" su meta de ingresos en 2030. En los últimos años, la compañía ha firmado diversos acuerdos de licencia en China para reforzar su cartera de proyectos.
Por su parte, BMS ha sufrido algo en los últimos tiempos después de que su adquisición de Celgene por 74.000 millones de dólares en 2019 no generara los resultados esperados. Además, se enfrenta a una posible pérdida significativa de ingresos debido a la expiración de las patentes de algunos de sus medicamentos más importantes en los próximos años.
"Ninguna de las dos compañías confirmó las conversaciones, y resulta discutible que una operación de este tipo beneficie realmente a alguna de las partes, dado que históricamente muchas fusiones de gran envergadura han terminado destruyendo valor para los accionistas, aunque sí existirían evidentes sinergias gracias a la complementariedad de ambas empresas en las áreas de oncología y enfermedades cardiovasculares", apunta Richard Hunter, director de mercados de Interactive Investor.
Por el contrario, Evan Seigerman, analista de BMO Capital Markets, señaló en una nota publicada el domingo que el "importante solapamiento de negocios" entre las carteras de medicamentos contra el cáncer de ambas farmacéuticas "podría reducir las probabilidades de que la fusión tenga éxito".




