Meliá gana 4,1 millones en el primer semestre tras provisionar 79,4 millones para afrontar el cierre de Cuba
Meliá ha registrado un beneficio neto de 4,1 millones de euros tras provisionar 79,4 millones de euros derivados del cese de la actividad en Cuba, lo que ha hecho que el beneficio descienda un 95% respecto al mismo periodo de 2025. Asimismo, el resultado neto atribuido reflejó unas pérdidas de 7,5 millones, una caída del 110% respecto a 75,4 millones registrados el año pasado.

Sobre la salida de Cuba a través de su filial Ilha Bela -la compañía llegó a tener más de 20 hoteles en el país caribeño-, el presidente y CEO de la compañía, Gabriel Escarrer, ha reconocido que esta decisión se tomó con el "firme propósito" de "proteger los intereses de la Compañía y de sus accionistas, preservar su capacidad de acceso a los mercados financieros internacionales y salvaguardar las oportunidades de crecimiento futuro"
"Esta decisión de prudencia financiera tiene un efecto relevante sobre los resultados del ejercicio, la evolución positiva del negocio subyacente refuerza nuestra convicción de que se trata de un impacto puntual y sin afectación a la Caja", ha reconocido Escarrer, a la vez que ha indicado que la solidez de las operaciones, el potencial de nuestro modelo y la mejora sostenida de los beneficios recurrentes "constituyen sin duda, la mejor base para compensar este efecto extraordinario en el futuro y continuar generando valor para nuestros accionistas".
Por otra parte, la compañía ha explicado la compañía hotelera en una nota remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el resultado de las actividades continuadas fue de 83,5 millones de euros, un 2% menos que el año anterior.
Asimismo, la compañía registró unos ingresos consolidados de 1.047 millones de euros, un 7,1% más y su EBITDA subió un 2,5%.La compañía explicó que esta circunstancia se dio gracias a la positiva evolución de su negocio subyacente, contrarrestando el cierre temporal por reposicionamiento de dos activos clave, como son el Paradisus Cancún, que se encuentra en fase de ramp-up tras su reapertura en el mes de abril, y el Gran Meliá Don Pepe, que reabrirá a finales de este año.
La evolución del ingreso medio por habitación disponible aumentó un 14,2% en el segundo trimestre. Esto, en opinión de la compañía refleja, junto con la positiva evolución de la ocupación, el acierto de la estrategia comercial. Asimismo, la compañía destacó el crecimiento del 12% en las ventas a través del canal directo, un segmento que, además, registra una tarifa media un 26% superior a la del resto de canales.
En el ámbito financiero, la compañía ha afirmado que mantiene una posición cómoda en términos de nivel y estructura de deuda, lo que nos proporciona la flexibilidad necesaria para acometer inversiones como las realizadas durante el periodo, destinadas a la adquisición y toma de participación en hoteles ya operados por el Grupo.
Por último, Meliá ha afirmado que está evaluando la posible rotación de determinados activos no estratégicos y con una limitada capacidad de generación de caja, con el objetivo de optimizar la asignación de capital.


