La inflación de Alemania se relaja al 2,3% en junio por el menor coste de la energía
La inflación de Alemania se relajó en junio hasta el 2,3%, tres décimas por debajo de la tasa del mes anterior, según los datos publicados por la Oficina Federal de Estadística (Destatis).

Supone la menor subida de los precios en el país germano desde el pasado mes de febrero.
En esta moderación tuvo que ver, principalmente, que el aumento de los precios de la energía se ralentizó una vez. En el sexto mes del año, el coste se incrementó un 3,4%, muy debajo del 6,6% de mayo y del 10,1% de abril. Además, los servicios se encarecieron un 3,1% y los alimentos un 0,4%, lo mismo que el mes anterior en ambos casos, y los bienes subieron un 1,7%, cinco décimas menos.
Por su parte, excluyendo alimentos y energía, la tasa de inflación subyacente se mantuvo en el 2,5% en junio.
Los analistas de ING creen que "las cifras de inflación alemanas ofrecen muy poca evidencia de efectos indirectos o colaterales derivados del aumento de los precios de la energía en el resto de la economía". De cara al futuro, dado que finaliza el programa de reembolso de impuestos sobre el combustible, se prevé que la inflación se acelere nuevamente el próximo mes, "incluso si los precios mundiales de la energía han disminuido".
Más allá de la reversión del estímulo fiscal, aún esperan que el aumento de los precios de la energía tenga repercusiones en los costes del transporte, los precios de los alimentos y otros productos industriales durante los próximos meses.
En general, prevén que la inflación general en Alemania se acelere hasta situarse en torno al 3,5% interanual (aunque muy lejos de las cifras de inflación de 2022) en la segunda mitad del año, antes de volver a caer por debajo del 2% interanual en 2027.




