La inflación PCE de EEUU cae al 3,7% en junio y la subyacente, al 3,3%, en línea con lo esperado
El deflactor de consumo privado PCE en Estados Unidos ha bajado en junio al 3,7% interanual, desde el 4,1% de mayo, según la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio (BEA, por sus siglas en inglés), por lo que iguala las previsiones del consenso.

En cuanto a la inflación subyacente, también ha igualado la estimación del mercado, tras caer al 3,3% interanual en el sexto mes del año, una décima por debajo del nivel de mayo.
En términos mensuales, la tasa general ha cedido un 0,1%, por lo que se se gira tras crecer un 0,5% en mayo e iguala las previsiones de consenso. En cuanto al indicador subyacente, ha registrado un incremento del 0,1%, por debajo del 0,2% esperado y del 0,3% del mes anterior.
Además, los ingresos personales han aumentado un 0,2%, al igual que los ingresos personales disponibles, mientras que los gastos de consumo personal han avanzado un 0,3%.
Mientras, la tasa de ahorro personal (el ahorro personal como porcentaje de la renta personal disponible) fue del 2,7% en el sexto mes de 2026.
El índice PCE es la medida de precios favorita de la Reserva Federal (Fed), que la semana pasada volvió a mantener los tipos de interés sin cambios en la segunda reunión de Kevin Warsh al frente del banco central.
PIB
Además, Estados Unidos ha publicado la estimación preliminar del producto interior bruto (PIB), que aumentó a una tasa anual del 1,5% en el segundo trimestre, por debajo del 2,1% esperado por el consenso de analistas.
La economía estadounidense se desacelera desde el 2,1% del primer trimestre, lo que refleja "una disminución del gasto público y una desaceleración de la inversión y las exportaciones, factores que fueron compensados en parte por una aceleración del gasto de los consumidores", explica el organismo que difunde los datos. Las importaciones aumentaron más en el segundo trimestre que en el primero.
"Los factores que contribuyeron al aumento del PIB real en el segundo trimestre fueron los incrementos en el gasto de los consumidores, la inversión y las exportaciones, los cuales se vieron parcialmente compensados por una disminución del gasto público. Las importaciones, que se restan en el cálculo del PIB, aumentaron", añade.
PETICIONES DE DESEMPLEO
La agenda de este jueves ha incluido también las peticiones de desempleo en EEUU para la semana finalizada el 25 de julio, que han alcanzado las 197.000, lo que supone un aumento de 9.000 en relación al nivel de los siete días previos, según los datos del Departamento de Trabajo estadounidense. Esta cifra se ha ubicado por debajo de las 200.000 peticiones anticipadas por el consenso.


