El bitcoin revierte las ganancias y pierde los 70.000 dólares por la incertidumbre sobre la guerra
El pesimismo domina de nuevo el mercado de las criptomonedas. Este jueves, el bitcoin cotiza por debajo del nivel de los 70.000 dólares al registrar caídas superiores al 2% en medio de la incertidumbre sobre la guerra con Irán.

El país se encuentra analizando el plan de 15 puntos planteado por Washington, aunque ha reiterado que no tiene intención de negociar con EEUU y lo ha rechazado de entrada. Los medios estatales de la República Islámica aseguran que Irán ha presentado su propia lista de exigencias, que incluye la soberanía sobre el estrecho de Ormuz.
Ante las señales contradictorias sobre el devenir del conflicto en Oriente Medio el apetito por el riesgo se mantiene bastante bajo, lo que hace que el bitcoin revierta parte de las ganancias de esta semana.
Como señala Sergio Ávila, Senior Market Analyst en IG, el bitcoin "mantiene niveles elevados en perspectiva histórica, pero muestra una fase clara de consolidación. El motivo principal es el entorno macro: tipos reales altos y menor liquidez disponible".
Apunta que, a diferencia del oro, el bitcoin no actúa como refugio clásico en este contexto: "Su comportamiento está más ligado al ciclo de liquidez global. Cuando el mercado retrasa expectativas de recortes de tipos, el capital tiende a ser más selectivo y reduce exposición a activos volátiles. El otro factor clave son los flujos institucionales. Durante meses han sido el principal motor del precio, pero ahora muestran menor consistencia. Esto no implica salidas masivas continuas, pero sí un cambio en la intensidad de entrada de capital".
"Sin ese impulso, el mercado pierde dirección y entra en rangos más amplios. El resultado es un activo muy dependiente de factores financieros a corto plazo. Si vuelven entradas fuertes de capital o mejora la liquidez global, puede reactivar la tendencia alcista. Si no, seguirá alternando subidas y caídas dentro de un rango sin tendencia clara", afirma.
Por su parte, David Morrison, analista sénior de mercado en Trade Nation, considera que, en el panorama general, existe un soporte importante alrededor de los 60.000 dólares, mientras que los 80.000 dólares representan el próximo objetivo alcista clave.




