Berenberg "filtra el ruido" en Indra y ve un potencial alcista del 40% con o sin Escribano
Los analistas de Berenberg no tienen duda alguna con Indra. La firma germana reitera su recomendación de compra y su precio objetivo de 70 euros para la compañía española pese a la incertidumbre que ha despertado la salida de los hermanos Escribano del capital y sus consecuencias para una posible fusión con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). Esta valoración dibuja un potencial alcista cercano al 40% desde los precios de cierre del pasado viernes.

Este pasado martes, Javier Escribano, antiguo presidente ejecutivo de la compañía, anunció la venta de la participación del 14,3% que ostentaba junto a su hermano en la firma tecnológica y del sector defensa. Tomando como referencia los precios de cierre de ayer, la operación quedaría valorada en unos 1.300 millones de euros. La venta les proporciona a los hermanos unas plusvalías de unos 900 millones con los que cancelar el derivado con JP Morgan con el que compraron la participación. Cabe recordar que Escribano ya había dimitido como consejero y presidente ejecutivo a principios de abril.
Pese a ello, Berenberg cree que "sigue sin estar claro" si Indra sigue dispuesta a llevar adelante una operación con EM&E. "En los últimos meses, el flujo de noticias sobre la gobernanza de Indra ha sido el principal foco de atención para los inversores. Estos han expresado un claro aprecio no solo por el expresidente ejecutivo Ángel Escribano, sino también por su plan de vender su empresa familiar, EM&E, a Indra", apuntan estos estrategas. El propio CEO de Indra, José Vicente de los Mozos, no cerró la puerta a la operación: "Los que han retirado la operación han sido los Escribano. El día que ellos tomen la decisión, pues la estudiaremos".
Cabe señalar que esta fusión divide a los accionistas relevantes del grupo. Distintos medios, como El Periódico informan que SAPA, que controla el 7,94% de Indra, no estaría a favor de esta operación. En el lado contrario se encuentra Amber Capital, el vehículo de Joseph Oughourlian y propietario del 6,2% de las acciones, quien ve con mejores ojos una operación que los asesores de Indra valoraron en 2.300 millones de euros, según informa Expansión. Los analistas de XTB destacan que estas cifras sitúan la valoración de la operación entre Indra y EM&E en un múltiplo de 12 a 17 veces EBITDA, lo que coloca la transacción "en la parte media del rango valor empresarial/EBITDA de las principales compañías europeas de defensa".
"De hecho, si se tiene en cuenta que este múltiplo debería incorporar una prima de control frente a sus comparables, no parece, a primera vista, una valoración excesiva ni descompensada respecto al sector. Grandes compañías como Lockheed Martin, Leonardo o Thales cotizan en rangos de 11-13 veces EBITDA, lo que sugiere que la valoración propuesta se encuentra alineada con los estándares del sector defensa", añaden, al tiempo que destacan que la operación sigue teniendo capacidad de "redefinir el mapa industrial de defensa" en España.
RESULTADOS, CARTERA, OBJETIVOS
No obstante, los analistas de Berenberg creen que la fusión no debería centrar la atención de los accionistas. En su lugar, estos expertos consideran que se debe "filtrar el ruido" y, por tanto, que el foco de los inversores "debería volver a centrarse" en la ejecución de la cartera de pedidos actual y en la posibilidad de ampliarla "aún más" antes de que finalice el año.
A este respecto, la firma germana recuerda que los resultados del primer trimestre quedaron algo lejos de lo esperado por ellos mismos y por el consenso de analistas. La principal diferencia respecto a las expectativas del mercado provino del negocio de Defensa, donde la aportación de los Programas Especiales de Modernización (PEMs) y la aceleración progresiva de las entregas de TESS Defence fueron inferiores a sus previsiones.
Con todo, a Berenberg le gustan los comentarios de la directiva sobre la confianza en que el negocio de Defensa se acelere en los próximos meses. En concreto, destacan que sugirieron que los ingresos de la división deberían superar los 1.000 millones de euros antes de que finalice el primer semestre. De hecho, la cartera de pedidos creció un 154% en el primer trimestre, con el de defensa como principal motor tras este aumento.
Por otro lado, el crecimiento de ingresos de Minsait también quedó ligeramente por debajo de sus estimaciones, aunque con una mejor rentabilidad: el margen EBIT de la división se situó en el 5,8%, frente al 5,6% de 2025. "Al cierre del trimestre, el flujo de caja libre (FCF) de Indra se situó en 1.400 millones de euros, inflado por las entradas correspondientes al pago anticipado realizado por el gobierno para los PEMs", añaden.
A pesar de esta desviación, la compañía confirmó su guidance para el conjunto del año, apuntando a unos ingresos superiores a 7.000 millones de euros y un EBIT por encima de los 700 millones de euros. La compañía también indicó su intención de celebrar un Capital Markets Day con nuevos objetivos a medio plazo antes del 31 de octubre.
"Dado que el guidance fue confirmado, los cambios en nuestras estimaciones son menores. Con nuestras estimaciones actualizadas, Indra cotiza a aproximadamente 15 veces el beneficio estimado (PER) de 2027, para una tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) del beneficio por acción (BPA) de aproximadamente el 20% en el período 2026-2028", sentencia Berenberg.




