El Banco de Japón mantiene tipos, pero alerta sobre una inflación por encima del 2%
El Banco de Japón (BOJ, por sus siglas en inglés) mantuvo este viernes sin cambios su tipo de interés oficial, al tiempo que advirtió de que la inflación subyacente del país podría superar su objetivo del 2%, lo que podría anticipar nuevas subidas de tipos tras la reciente intervención de Tokio para apoyar al yen.

La decisión del banco central japonés de mantener los tipos en el 1% no fue unánime. En concreto, la medida fue aprobada por 8 votos a 1. El miembro del Consejo Hajime Takata votó a favor de elevarlos hasta el 1,25%.
En sus perspectivas económicas, el Banco de Japón señaló que es probable que la inflación subyacente se acelere hasta situarse "claramente por encima" del 2% a partir de la segunda mitad de su ejercicio fiscal 2026, que se extiende de septiembre a marzo. La inflación subyacente de Japón correspondiente a julio se situó en el 1,6% y ha permanecido por debajo del 2% durante la mayor parte de 2026.
El organismo atribuyó esta previsión al traslado de los aumentos salariales a los precios de venta, al encarecimiento del petróleo crudo y a la reciente depreciación del yen. "Existe el riesgo de que la inflación subyacente se sitúe por encima de nuestro objetivo del 2%, a medida que continúan aumentando las expectativas de inflación a medio y largo plazo y las empresas muestran una mayor disposición a subir precios y salarios", señaló el BOJ, "Debemos prestar la debida atención para evitar que ese riesgo se materialice y termine teniendo un efecto negativo sobre la economía".
Según los analistas, este lenguaje fue más contundente que el empleado en el informe de perspectivas publicado en abril, en el que el banco afirmaba que la inflación subyacente se estaba acercando al 2% y que era necesario mantenerse vigilante ante los riesgos de un aumento de los precios.
Asimismo, el BOJ revisó a la baja su previsión de inflación subyacente para el ejercicio fiscal actual, que finaliza en marzo de 2027, hasta el 2,5%, frente al 2,8% previsto en abril, debido a la estabilización de los precios del petróleo. Sin embargo, elevó sus previsiones para el ejercicio fiscal de 2027.
El banco también señaló que, aunque los riesgos para el crecimiento económico están equilibrados, los riesgos para la inflación siguen inclinándose al alza. "El aumento de los precios de los semiconductores y de otros productos, impulsado por el incremento de la demanda mundial relacionada con la inteligencia artificial (IA), así como la reciente depreciación del yen, probablemente elevarán los precios, especialmente de los bienes duraderos", explicó el organismo.
Asimismo, si bien el BOJ mantuvo su compromiso de seguir elevando los tipos de interés, el organismo también indicó que vigilará especialmente el impacto de la fuerte demanda de IA y de la evolución del tipo de cambio, así como la evolución de la situación en Oriente Medio, a la hora de decidir el momento y el ritmo de futuras subidas. "La perspectiva de estabilizar la inflación subyacente en torno al 2% está adquiriendo una importancia creciente» para orientar la política monetaria y evitar un exceso de inflación que perjudique a la economía", sentenció el organismo.
La decisión llega después de que, según diversas informaciones, Tokio interviniera el jueves por la noche en el mercado de divisas, en coordinación con las autoridades estadounidenses, que realizaron un rate check (consulta a los operadores sobre los tipos de cambio), una actuación que suele considerarse un paso previo a una intervención oficial. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, afirmó que Japón podría haber intervenido para apoyar una divisa que, a su juicio, parecía "muy infravalorada".
La decisión del BOJ y el tono restrictivo de su comunicado impulsaron el rendimiento de los bonos públicos japoneses a dos años, aunque apenas lograron sostener al yen, que se mantenía en torno a 160,76 yenes por dólar. "La principal señal del movimiento de anoche es que el Ministerio de Finanzas sigue mostrando incomodidad ante una debilidad excesiva del yen. Probablemente, la línea roja de las autoridades deba entenderse como una zona situada entre 162 y 165, más que como un nivel específico", apunta Masahiko Loo, estratega sénior de renta fija de State Street Investment Management.
La decisión también se produce mientras continúa la especulación sobre si el Banco de Japón acelerará el ritmo de las subidas de tipos. Antes del anuncio, Bloomberg informó, citando a personas conocedoras del asunto, de que algunos responsables del Banco de Japón estarían abiertos a subir los tipos con mayor rapidez de la que actualmente descuenta el mercado, que prevé un aumento cada seis meses.



