El Ibex sube con fuerza y ronda los 19.800 gracias al desplome del crudo
El Ibex 35 y el resto de las bolsas europeas suben con ganas en el inicio de una nueva semana cargada de resultados e importantes referencias macroeconómicas. El selectivo español supera los 19.800 puntos por primera vez desde principios de julio, con IAG y Aena liderando las alzas y Repsol como contrapunto bajista en estos momentos.

El gran protagonista de la jornada, no obstante, es el principal termómetro del mercado en el último trimestre: el petróleo. El crudo cae con ganas este lunes ante las informaciones de que Irán podría suspender sus ataques mientras Estados Unidos mantenga su actual pausa en las hostilidades. En concreto, el crudo Brent se desinfla hasta los 92 dólares (-4,8%) y el West Texas, hasta los 84,8 dólares (-5%). "Si cesan los ataques, Irán también detendrá sus operaciones. Ese mensaje ya ha sido transmitido a Estados Unidos", reconoció un portavoz iraní, según declaraciones recogidas por la agencia Reuters.
Por su parte, Axios informa que el presidente estadounidense Donald Trump decidió decidido el pasado viernes no continuar con la campaña de ataques contra Irán tras las recomendaciones del Comando Central (CENTCOM, por sus siglas en inglés) del Ejército norteamericano. A su vez, el embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, declaró en el programa Fox News Sunday que Trump decidió no continuar con los ataques para permitir que continuaran los esfuerzos diplomáticos.
En la misma línea, The New York Times publicó durante el fin de semana un informe en el que el general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, advertía al presidente de que una mayor escalada seguía siendo posible, pero que agotaría peligrosamente las reservas de misiles interceptores del CENTCOM.
"Esto dejaría a las aproximadamente diecinueve bases estadounidenses repartidas por Oriente Medio aún más expuestas de lo que ya están, por no hablar de las infraestructuras de los aliados del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y del impacto sobre las prioridades defensivas de Estados Unidos en el Pacífico y otras regiones", agregan los analistas de Rabobank.
Asimismo, un equipo negociador de Omán se habría reunido con sus homólogos en Teherán para discutir los preparativos necesarios para reabrir el estrecho de Ormuz. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Baqaei, afirmó que las conversaciones habían sido "útiles" y que se habían logrado avances, aunque precisó que, por el momento, no había ningún cambio en la situación del estrecho de Ormuz, sin olvidar que cualquier acuerdo alcanzado entre Irán y Omán tendría que ser aceptado también por Estados Unidos.
Si bien estos avances son prometedores, lo cierto es que, como recuerdan desde Rabobank, la guerra no ha terminado y, tanto desde la perspectiva de la seguridad energética como desde la de los mercados financieros, "estamos lejos de haber superado los riesgos".
Por ejemplo, The Wall Street Journal inform este fin de semana de un aumento de las represalias entre Arabia Saudí y los hutíes, que amenaza con desembocar en una guerra abierta. Los ataques hutíes contra infraestructuras de Saudi Aramco en el estratégico puerto de Yanbu —la principal salida al mar Rojo para las exportaciones saudíes de petróleo— se produjeron después de que los hutíes anunciaran la semana pasada que los puertos saudíes del mar Rojo quedarían sometidos a un bloqueo, amenazando aún más el suministro de crudo hacia Asia.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que la guerra continuará hasta que el régimen iraní caiga o renuncie a sus aspiraciones nucleares. También empieza a hacerse más evidente la consolidación de un bloque antiiraní. Al Jazeera informa de que el presidente sirio, Ahmed al-Sharaa, busca un acuerdo de seguridad con Israel que, al parecer, incluiría a varios países más y contemplaría medidas para frenar el flujo de armas hacia Hezbolá en el Líbano.
"Un acercamiento entre los Estados del Golfo e Israel abre la posibilidad de contar con cadenas de suministro menos vulnerables en el futuro, en las que Irán pierda parte de su capacidad de influencia sobre la economía mundial. Sin embargo, ese escenario sigue dependiendo de numerosas incógnitas y no resuelve los problemas inmediatos", apunta Rabobank.
En otro frente, el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, acusó a Ucrania de actuar en beneficio de Israel después de que fuerzas ucranianas atacaran un buque iraní en el mar Caspio, causando al menos un muerto entre la tripulación.
LA FED, LA GRAN PROTAGONISTA
Aunque las cuestiones geopolíticas seguirán marcando previsiblemente el tono de los mercados esta semana, no conviene perder de vista a los bancos centrales. Y es que la Reserva Federal (Fed), el Banco de Inglaterra (BoE) y el Banco de Japón (BoJ) celebrarán sus respectivas reuniones de política monetaria el miércoles, jueves y viernes, respectivamente.
No se espera que ninguno de ellos suba los tipos de interés en esta ocasión, pero, para Rabobank, los efectos inflacionarios derivados de la guerra y las dudas sobre la persistencia de dichos impactos "ocuparán, sin duda, un lugar destacado en sus deliberaciones".
A su vez, Dhiraj Narula, estratega de tipos de interés para Estados Unidos en HSBC, señaló que el banco central estadounidense podría verse obligada a mantener una política monetaria restrictiva durante más tiempo ante las tensiones en los mercados petrolíferos. No obstante, destacó que las expectativas de inflación se han mantenido relativamente contenidas a pesar del repunte de los precios de la energía. Narula atribuyó esta situación a la firme comunicación de los responsables de la Fed sobre su compromiso con la estabilidad de los precios, lo que ha evitado que el encarecimiento del petróleo se traslade a las expectativas de inflación a más largo plazo.
"La caída del petróleo no elimina esas preocupaciones, pero sí modifica el escenario. Los bancos centrales pueden mirar más allá de un incremento temporal de los precios de la energía. Lo que les resulta mucho más difícil es ignorar un shock que dure lo suficiente como para alterar los salarios, el comportamiento de fijación de precios y las expectativas de inflación. Cuanto más tiempo permanezca elevado el precio del crudo, más difícil será sostener que su impacto es únicamente transitorio", explica Stephen Innes, socio gerente de SPI Asset Management.
Con todo, agrega Innes, este retroceso del crudo ofrece "un cierto respiro", ya que los responsables de política monetaria de la Fed podrán volver a centrar su atención en la inflación subyacente y en la situación del mercado laboral, en lugar de verse obligados a relacionar todas las cuestiones con la situación en el Golfo Pérsico. "La decisión sobre los tipos de interés puede acabar siendo poco relevante, pero el lenguaje empleado respecto a los precios de la energía revelará si los responsables de la política monetaria consideran que la amenaza inflacionaria está remitiendo o simplemente atravesando una pausa entre episodios", sentencia.
"Sigo pensando que septiembre sería el momento más adecuado para actuar, ya que durante los meses de verano la liquidez suele ser menor y las reacciones de los mercados tienden a amplificarse. Sea cual sea la decisión de la Fed, es probable que el comunicado mantenga un tono prudente y deje abiertas distintas posibilidades en función de la evolución macroeconómica y geopolítica, así como de los próximos datos económicos", agrega Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote.
Esta semana también se publicarán otros importantes datos. El jueves se conocerán el PIB del segundo trimestre de Estados Unidos y de la eurozona, así como el índice PCE del segundo trimestre en Estados Unidos y el IPC de julio en la eurozona.
EMPRESAS Y OTROS MERCADOS
En el plano empresarial, la temporada de resultados continúa. En Estados Unidos, publicarán sus cifras importantes compañías como Microsoft y Meta el miércoles o Amazon y Apple el jueves. En España y en Europa se conocerán las de compañías como Telefónica, CaixaBank, Aena, ACS, BBVA, Puig o IAG, entre muchas otras. Hoy, sin ir más lejos, ha sido el turno de Línea Directa.
En otros mercados, el euro se revaloriza frente al dólar (+0,33%, $1,1405).
La onza de oro sube un 0,45%, hasta 4.089 dólares, y la plata suma un 1,1%, hasta los 59,57 dólares.
El rendimiento del bono estadounidense a 10 años cae al 4,632%.
En el mercado de las criptomonedas, el bitcoin sube un 1% y supera los 65.300 dólares.




