El sector privado de EEUU se mantiene estable en mayo, lastrado por los servicios
El sector privado de Estados Unidos se ha mantenido estable en mayo, según se desprende de los índices PMI publicados por S&P Global, que muestran al indicador conjunto de producción sin cambios en 51,7 puntos.

La agencia explica que "el crecimiento de la actividad empresarial en EEUU se mantuvo estable en mayo a un ritmo moderado en comparación con principios de año, ya que la mejora en el desempeño del sector manufacturero se vio contrarrestada por la debilidad del sector servicios".
"Sin embargo, el crecimiento de la producción manufacturera se vio nuevamente respaldado en parte por la acumulación temporal de existencias, y ambos sectores informaron que el crecimiento de la cartera de pedidos se había visto algo frenado por la guerra en curso en Oriente Medio, sobre todo en lo que respecta a las exportaciones", añade.
En lo que respecta a los precios, indica que "el aumento vertiginoso de los costos de los insumos, que en mayo se dispararon al ritmo más pronunciado desde finales de 2022 debido a las crecientes restricciones de suministro relacionadas con la guerra y a los fuertes aumentos en los costos de la energía, no solo se citaron como causantes de la disminución de las ventas, sino que también contribuyeron al aumento de la pérdida de empleos y a una mayor inflación de los precios de venta, que alcanzó su nivel más alto desde agosto de 2022".
De cara al futuro, las expectativas de las empresas respecto a la producción para el próximo año "también han divergido", y es que "el optimismo del sector servicios cayó a su nivel más bajo desde abril de 2025 y al segundo más bajo desde octubre de 2022, lo que refleja la creciente preocupación por las perspectivas de la demanda debido al aumento de los precios, las tasas de interés más altas y la creciente incertidumbre política".
Por el contrario, los fabricantes mostraron su mayor optimismo desde febrero de 2025 y uno de los niveles más altos desde la pandemia, gracias al "reciente repunte de los pedidos y a la continua expectativa de la relocalización de la producción relacionada con los aranceles".
Chris Williamson, economista jefe de Negocios de S&P, destaca que "el impacto económico negativo de la guerra en Oriente Medio se hace cada vez más evidente en las encuestas empresariales".
"Los datos preliminares del PMI de mayo registraron un crecimiento moderado de la actividad empresarial, ya que la demanda se vio nuevamente afectada por un nuevo aumento de los precios y se recortaron empleos debido a la preocupación de las empresas por el aumento de los costos y las perspectivas económicas", concluye.




