La presión sobre la cadena de suministro global sube en marzo a máximos de tres años
La presión sobre la cadena de suministro global ha subido en marzo hasta alcanzar máximos de los últimos tres años, según el Índice de Presión de la Cadena de Suministro Global (GSCPI, por sus iniciales en inglés) que elabora la Reserva Federal (Fed) de Nueva York.

En concreto, el indicador ha crecido en marzo hasta los 0,68 puntos, desde los 0,54 de febrero, un nivel no visto desde principios de 2023.
Para elaborar este índice, la Fed mide los costos de transporte global utilizando datos del Índice Báltico de Transporte (BDI) y del índice Harpex, así como índices de costos de flete aéreo de la Oficina de Estadísticas Laborales de EEUU.
El GSCPI también utiliza varios componentes relacionados con la cadena de suministro de las encuestas del PMI, centrándose en empresas manufactureras de siete economías interconectadas: China, la zona euro, Japón, Corea del Sur, Taiwán, el Reino Unido y Estados Unidos.
Esta presión sobre la cadena de suministro se produce en el marco de la guerra de Irán, que ha provocado una fuerte subida de los precios del petróleo que amenaza con traducirse en un incremento de la inflación en buena parte del mundo.
Stephen Innes, socio director de SPI Asset Management, asegura que "una vez que el riesgo para la infraestructura entra en juego, ya no se trata de si las tensiones disminuyen, sino de la rapidez con que las cadenas de suministro puedan normalizarse, incluso si lo hacen".
"Los mercados intentan calcular el precio de un desenlace que aún no existe. Las probabilidades son dispersas. Algunos esperan una tregua a corto plazo. Otros la posponen durante meses. El único consenso es que nadie lo sabe con certeza. Esa incertidumbre es lo que mantiene la demanda de crudo incluso cuando las noticias se suavizan", añade.




