La Junta de Repsol aprueba pagar el próximo 8 de julio un dividendo de 0,551 euros brutos
La Junta General de Accionistas de Repsol, celebrada este jueves, ha aprobado la propuesta de un dividendo de 0,551 euros brutos por acción −con cargo a los resultados del ejercicio 2025− que se pagará el próximo 8 de julio. Sumado a lo ya abonado en enero, la retribución total para 2026 se situará en 1,051 euros brutos por acción, un aumento del 7,8% respecto a 2025.

Asimismo, los accionistas han aprobado el reparto de otros 0,53 euros brutos por acción con cargo a reservas libres, cuya distribución está prevista a lo largo del mes de enero de 2027, en la fecha que concrete el Consejo de Administración.
La Junta General de Accionistas también ha apoyado una reducción de capital a través de la adquisición de acciones por una cantidad equivalente a 350 millones de euros y a la delegación en el Consejo de Administración de la facultad de ejecutar reducciones de capital adicionales hasta un máximo de 110.537.433 acciones propias, equivalentes al 10% del capital social, para tener una mayor flexibilidad a la hora de llevar a cabo amortizaciones de acciones.
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha recordado que es prioritario mantener una retribución al accionista "competitiva y atractiva". Entre 2026 y 2028, la compañía destinará entre el 30% y el 40% del flujo de caja de las operaciones a retribuir a sus accionistas, incluyendo dividendos y recompra de acciones.
"Como resultado de las reducciones de capital asociadas a estas recompras de acciones, el dividendo por acción aumentará entre un 6% y un 9% anual hasta 2028, sujeto a la variabilidad del flujo de caja operativo y la evolución del precio de la acción", ha indicado.
El consejero delegado ha destacado que Repsol lidera su sector en cuanto a retorno para el accionista. De hecho, el pasado ejercicio, la rentabilidad total para el accionista alcanzó el 47%, frente a una media del 14% para sus comparables europeos.
En cuanto a las prioridades de los negocios, el área de Exploración y Producción continuará primando la generación de caja libre, respaldado por una ejecución eficiente de los proyectos y una gestión activa del portafolio, con más del 80% de la inversión destinada a Estados Unidos. El objetivo es alcanzar una media de entre 580.000 y 600.000 barriles equivalentes de petróleo día.
El objetivo de electricidad y gas es superar los 4 millones de clientes en 2028. En Generación Baja en Carbono, Repsol evolucionará hacia un crecimiento autofinanciado. La compañía prevé poner en operación 1 gigavatio (GW) al año y alcanzar 9 GW a finales de 2028.
En referencia al actual contexto, Imaz ha destacado que la prioridad de la mayoría de los países es garantizar el suministro de energía y materias primas. "Disponer de una energía fiable y competitiva en precio, de materias primas críticas y de capacidades industriales y tecnológicas propias es imprescindible", ha enfatizado. En este punto, ha señalado el compromiso de Repsol con la seguridad de suministro para que sectores clave de la economía española, como el turismo, se vean mínimamente afectados en la actual crisis geopolítica.
Por otro lado, durante su intervención, el presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha defendido que la industria del refino en España, que calificó como la mejor de Europa, está permitiendo al país afrontar el actual shock energético desde una posición "más fuerte" que el resto del continente.
"El refino es estratégico para España y para Europa y necesita ser competitivo", ha dicho, poniendo de manifiesto que Repsol ha apostado con su esfuerzo inversor y sin apoyo regulatorio por una industria del refino que hoy, dado el actual contexto de escasez de queroseno, está siendo reconocida por parte de la opinión pública.
"Aunque sea tarde, bienvenido sea", ha señalado. En su intervención, ha destacado que, ante la crisis de suministro energético causada por el conflicto en Irán, España se encuentra en una posición mejor que la del resto del continente por las decisiones de inversión tomadas por las empresas hace años. Esto ha convertido al sector del refino español en el más eficiente de Europa, con ocho refinerías nutridas por crudos muy diversos, producidos en su mayor parte en la cuenca atlántica, a diferencia del resto del continente, donde se han cerrado 35 refinerías en los últimos quince años.
A lo largo de su intervención, ha propuesto que la Unión Europea elimine las barreras a la inversión y apueste por la financiación de infraestructuras e industrias relacionadas con el petróleo y el gas. Adicionalmente, el Presidente de Repsol ha llamado a no imponer costes excesivos a la industria europea y a que la regulación incentive los combustibles renovables en igualdad de condiciones que la electricidad renovable.
Brufau ha recalcado la importancia de suministrar una energía que los ciudadanos y las industrias puedan pagar, para lo que será necesario seguir produciendo petróleo y gas, diversificar las importaciones energéticas, apostar por las energías renovables y desarrollar tecnologías emergentes, como los combustibles sintéticos.




