Deutsche Bank recorta el precio objetivo de IAG y rebaja valoraciones de las aerolíneas europeas
Deutsche Bank ha recortado este jueves el precio objetivo de International Airlines Group (IAG) hasta los 460 peniques desde los 500 peniques anteriores, aunque ha reiterado su recomendación de comprar sobre la aerolínea.

El ajuste forma parte de una revisión más amplia del sector europeo, en la que el banco alemán ha reducido valoraciones en todas las compañías bajo cobertura. Así, ha rebajado el precio objetivo de Air France-KLM hasta 9 euros (desde 11), el de easyJet hasta 340 peniques (desde 465), el de Lufthansa hasta 7 euros (desde 8,60), el de Ryanair hasta 31,50 euros (desde 33) y el de Wizz Air hasta 900 peniques (desde 1.250).
Según explica el analista Jaime Rowbotham, el sector había disfrutado desde la pandemia de un entorno favorable, con caída de los costes unitarios de combustible y aumento de los ingresos gracias a la fuerte demanda y a las limitaciones de capacidad. Este contexto había permitido expandir márgenes pese a la inflación en otros costes.
Sin embargo, este escenario está cambiando. Deutsche Bank considera que la escalada del conflicto en Oriente Próximo provocará una contracción de márgenes en 2026, debido al fuerte encarecimiento del combustible, que las aerolíneas difícilmente podrán trasladar por completo a los precios de los billetes.
El banco destaca que el precio del combustible de aviación al contado se sitúa ya en torno a los 1.800 dólares por tonelada métrica, más de un 120% por encima de los niveles previos al conflicto. Ante la previsión de que estos precios se mantengan elevados, ha revisado al alza sus estimaciones de costes para las posiciones no cubiertas, desde unos 720 dólares hasta 1.060 dólares por tonelada para el resto de 2026, y hasta 825 dólares para 2027.
Este aumento de costes es el principal factor detrás de los recortes en previsiones de beneficios y en los precios objetivo del sector.
En este contexto, Deutsche Bank mantiene una visión relativamente más positiva sobre IAG frente a otras aerolíneas europeas, al conservar su recomendación de compra, aunque reconoce que el entorno será más exigente en los próximos trimestres debido a la presión sobre los márgenes.




