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02/12/2019 20:45:41

La rentabilidad del Bund, en máximos de tres semanas tras el giro a la izquierda del SPD

La rentabilidad del bono a 10 años alemán, que sirve de referencia en Europa, se ha disparado más de un 20% tras el giro a la izquierda que ha dado el SPD, que este fin de semana ha elegido nuevos líderes. El rendimiento del Bund toca máximos de tres semanas y se sitúa en el -0,27%, tras registrar su mayor subida diaria desde mediados de septiembre.


La reacción del mercado se ha producido al calor de lo ocurrido en Alemania. Los socialdemócratas han elegido como nuevos líderes a Norbert Walter-Borjans y Saskia Esken, que representaban la opción más revolucionaria frente a la centrista y continuista de la que hacían gala sus adversarios en la votación, Olaf Scholz (actual ministro de Finanzas y vicecanciller alemán) y Klara Gaywitz. Estos últimos eran los favoritos, pero al final el en SPD se impuso la opción del cambio, por lo que ahora es muy posible que el partido renegocie el acuerdo que sustenta la gran coalición con la CDU de Angela Merkel.

De hecho, Walter-Borjans y Esken se han mostrado dispuestos a abandonar la coalición si no es posible la renegociación para centrarse más en aspectos como la justicia social, la inversión y las políticas climáticas. La nueva dirección del SPD, que debe ser ratificada en el congreso del partido que comenzará el próximo 6 de diciembre, en el que también se votará si los socialdemócratas deben seguir en el gobierno de coalición, se ha marcado un objetivo: hacer más políticas de izquierdas, con un fuerte aumento del gasto en infraestructuras, leyes más duras sobre el cambio climático y un gran paquete de medidas de estímulo para ayudar a la economía alemana a superar su actual punto débil (el país se ha librado por poco de entrar en recesión) aunque eso suponga correr el riesgo de tener déficit presupuestario.

La victoria de estos candidatos puede desencadenar la inestabilidad política en Alemania, si se confirma la ruptura de la coalición, ya que podría provocar elecciones anticipadas -las próximas no están programadas hasta otoño de 2021- en un momento en el que la extrema derecha Alternativa para Alemania (Alternate fur Deutschland, AfD) se ha convertido en el tercer partido más grande, o que la CDU de Merkel se quede gobernando en minoría, si no logra coaligarse con otros partidos más pequeños, lo que le dificultaría la toma de decisiones.

"Esto es lo que ha contribuido a que los rendimientos del Bund hayan aumentado", dicen los analistas de Rabobank. Por su parte, los estrategas de Deutsche Bank han comentado que "independientemente de lo que suceda a partir de ahora, es probable que esta noticia entusiasme a los mercados sobre la posibilidad de que el camino hacia una mayor política fiscal alemana se haga más fácil".

POCOS INCENTIVOS PARA EL COLAPSO DE LA COALICIÓN

Desde Rabobank alertan de que las políticas de gasto que pondrán sobre la mesa la nueva cúpula del SPD (abandono del objetivo de presupuesto equilibrado, lo que se conoce como cero negro, o un aumento del salario mínimo) van "en total desacuerdo con la CDU", por lo que parece difícil que ambas partes puedan ser capaces de encontrar "un término medio".

Otros analistas, no obstante, ven improbable que la coalición acabe por romperse, teniendo en cuenta el bajón que ha experimentado el SPD en las encuestas. Aunque la postura de los nuevos líderes está encaminada a recuperar la confianza del votante de izquierdas, muy desencantado, desde el banco japonés MUFG creen que "con los socialdemócratas tan mal en las encuestas, hay pocos incentivos para que se produzcan el colapso de la coalición ahora mismo". "Es mejor presionar para que se apruebe un cambio", dicen estos expertos.

De hecho, esa es la idea que más respaldo ha ganado en los últimos días, la de que los miembros del SPD usarán el congreso del partido no para votar a favor de abandonar la coalición, sino para que la nueva dirección busque concesiones de la CDU. Aunque Merkel y los suyos se han opuesto hasta ahora a cualquier cambio que pueda suponer un terremoto para las finanzas públicas, puede que ahora esté más abierto a negociar. Más teniendo en cuenta que Alemania asume la presidencia de la UE durante seis meses desde 1 de julio del próximo año, por lo que muchos ven improbable que se celebren elecciones en este período.

"El resultado no tiene por qué significar el fin del gobierno y, por tanto, del reinado de Angela Merkel como canciller", remarcan por su parte los expertos de Berenberg, que sí que reconocen que la nueva dirección del SPD puede traer problemas de inestabilidad. "Aunque es posible que el SPD decida en su convención dejar el gobierno, parece mucho más probable que pida en su lugar renegociar el actual acuerdo de coalición con la CDU/CSU y establezca condiciones difíciles para seguir siendo la socia menor de Merkel", concluyen estos analistas.