Alzas contenidas en las criptos con un ojo en Irán y otro en los datos macro
El mercado de las criptomonedas registra subidas contenidas este viernes. El bitcoin (BTC) avanza con moderación y se acerca de nuevo a los 78.000 dólares, mientras que el ethereum (ETH) sigue su estela y supera por los pelos los 2.300 dólares.

En el resto de las altcoins, subidas también moderadas. XRP y dogecoin (DOGE) destacan por encima del resto de grandes tokens, con alzas de hasta el 2%. Solana (SOL), cardano (ADA), Binance coin (BNB), monero (XMR) o chainlink (LINK) avanzan con menos convicción. Memecore (M) sigue disparado y sube más de un 25% desde el pasado viernes.
En el plano institucional, los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) de bitcoin al contado han registrado ahora ocho días consecutivos de entradas que suman 2.100 millones de dólares hasta el 23 de abril, según cifras de SoSoValue. Solo el 23 de abril se registraron 223,21 millones, con IBIT de BlackRock aportando aproximadamente el 75% del total (167,49 millones), mientras que FBTC de Fidelity fue el único con salidas relevantes (16,93 millones).
Esta es la racha más larga desde la de nueve días de octubre de 2025, que llevó a bitcoin a su máximo histórico de 126.000 dólares. Bitcoin ha subido de 68.000 a 77.000 dólares durante esta racha, un movimiento del 12% que ha coincidido casi perfectamente con el regreso de la demanda vía ETFs.
En este sentido, un informe de Glassnode destaca que bitcoin acaba de recuperar su "True Market Mean" en 78.100 dólares, una métrica que refleja el coste medio de adquisición del suministro que se negocia activamente. Esta es la primera ocasión en la que se recupera este nivel desde mediados de enero, e históricamente marca la transición de condiciones de mercado bajista a algo más constructivo.
El problema, no obstante, es el siguiente nivel de precios. El coste base de los tenedores a corto plazo se sitúa en 80.100 dólares, que es el precio medio de entrada de quienes compraron en los últimos 155 días. Superarlo pondría a más del 54% de los compradores recientes en beneficios.
Recientemente, ese umbral ha coincidido con la formación de techos locales, ya que los tenedores a corto plazo aprovechan el rally para salir en equilibrio o con ganancias. Esta es la segunda vez que se configura esta estructura, y la primera vez falló. "Para ver una señal que nos haga pensar en un cambio de tendencia, deberíamos esperar a la superación de la resistencia de los 100.000 dólares, precios en donde se encuentra la media de 200 sesiones", apunta César Nuez, analista de Bolsamanía.
Entre tanto, el mercado sigue observando el desarrollo del conflicto en Oriente Próximo. Allí, la extensión de las treguas entre Irán y Estados Unidos e Israel y Líbano no terminan de convencer a los inversores, ya que las tensiones entre bloques siguen estando en niveles demasiados. Ello lo refleja el precio del petróleo, que supera cómodamente los 100 dólares; de hecho, el Brent amenaza hoy con alcanzar los 110 dólares si nada le pone freno.
Por otro lado, los analistas advierten que los últimos datos macroeconómicos conocidos en Japón pueden ser el canario en la mina para las criptomonedas y para el mercado en su conjunto. En el país nipón, el Índice de Precios de Servicios Corporativos subió un 3,1% interanual en marzo, por encima de las previsiones del 3,0%, lo que refuerza la persistencia de presiones inflacionarias en el sector servicios.
Datos gubernamentales adicionales mostraron que la inflación subyacente subió al 1,8% en marzo desde el 1,6% de febrero, marcando la primera aceleración en cinco meses. La inflación general avanzó al 1,5% desde el 1,3%, aunque se mantuvo por segundo mes consecutivo por debajo del objetivo del 2% del Banco de Japón. Mientras tanto, la inflación "core-core" (que excluye alimentos frescos y energía) bajó al 2,4%, su nivel más bajo desde octubre de 2024.
Según los analistas de InvestingLive, estos datos sugieren que podría haber un cambio de tono inminente por parte del banco central japonés. "El Banco de Japón parece dispuesto a mantener los tipos la próxima semana, pero emitir una advertencia clara de que los tipos subirán, con junio firmemente en juego a medida que crecen los riesgos inflacionarios impulsados por la guerra", indican. Las señales de una política monetaria más restrictiva y posibles subidas de tipos podrían fortalecer el yen japonés (JPY) e influir en el sentimiento global de los mercados.
No obstante, todo palidece ante la reunión de tipos de interés de la Reserva Federal (Fed) de la próxima semana. Con la nominación de Kevin Warsh como candidato para presidir el organismo de telón de fondo, el banco central se reúne con la difícil tarea de decidir qué hacer con los tipos de interés. En estos momentos, la herramienta FedWatch de CME cree que hay casi un 20% de opciones a que los tipos de interés bajen este año, aunque el banco central viene advirtiendo que dependerá de los datos que se conozcan.




