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27/07/2022 06:00:00

Una Fed "dura en exceso" y el miedo de los consumidores acercan la recesión en EEUU

Llega el gran ‘día D en los mercados mundiales y los inversores contienen el aliento ante la decisión que adopte la Reserva Federal de EEUU (Fed) sobre el incremento de tipos de interés. Los analistas no descartan un acelerón en la senda de endurecimiento de las condiciones monetarias del banco central estadounidense y se valora que anuncie un incremento de hasta un 1%. Tal extremo confirmaría que la Fed está llevando a cabo un “endurecimiento excesivo” para “orquestar una recesión”, indican Erik Weisman y Benoit Anne de MFS Investment Management.


No son pocos los expertos que creen que un aumento de 100 puntos básicos “no está justificado”, tal como inciden desde Ebury, por lo que se inclinan por ‘solo’ 75 puntos básicos más en el precio del dinero. Tal incremento situará el tipo de intervención en el 2,50%, lo que implica que la política monetaria norteamericana ha alcanzado su nivel de neutralidad.

Tanto si el incremento de hoy es de 75 como de 100 puntos básicos, se espera que el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ofrezca un mensaje a los mercados “tensionador”, anticipan desde Ibercaja. Por este motivo, la economía de EEUU se enfrenta a un periodo de incertidumbre y volatilidad considerables, y existe una amplia gama de posibles desenlaces, creen los expertos de MFS Investment Management.

Por otra parte, además, las condiciones para que el país protagonice un “aterrizaje suave” se agotan, ya que la vía para que la economía siga creciendo en base a resiliencia de los consumidores del país y a un cierto alivio en el plano de las limitaciones en la oferta “se ha estrechado”, afirman Weisman y Anne.

Las señales que está enviando el sector retail de que el gasto en los hogares se ha reducido por culpa del incremento de los precios enciende todas las alarmas. Walmart, la mayor cadena de grandes almacenes de Estados Unidos ha anunciado una importante rebaja de sus ingresos y su beneficio no solo para el trimestre, sino para el ejercicio 2022 en su conjunto. “Cuando las cosas van mal en Walmart, se puede extrapolar que también está sucediendo en otros minoristas", comenta Neil Saunders director general y analista de retail de GlobalData. Minoristas como Kohl’s, Macy’s o Target, que el pasado mayo recortó su previsión de beneficios citando los “elevados costes” y a unos clientes cada vez más reacios a comprar.

Los expertos se preguntan si esta conmoción en el mercado puede llevar a la Fed a pisar el freno. El comportamiento de los consumidores y los pasos que adopte la Reserva Federal de EEUU (Fed) son vasos comunicantes, o al menos deberían serlo en condiciones normales: un gasto de consumo sólido y persistente seguramente llevaría a la Fed a continuar subiendo los tipos, lo que se traduciría en una recesión. Sin embargo, las crecientes presiones inflacionistas han provocado que la confianza de los consumidores marque mínimos históricos y, de cara al futuro, existe el riesgo de que el gasto de consumo experimente una ralentización notable y deje de constituir el principal motor del crecimiento económico.

“La Reserva Federal está en una situación difícil, ya que la inflación sigue siendo galopante y el telón de fondo económico se ha deteriorado drásticamente desde su última reunión a mediados de junio", apunta Danielle DiMartino Booth, CEO y estratega jefe de Quill Intelligence. Asimismo, otros expertos creen que también se puede argumentar que la deflación en los productos no esenciales, como la que está viendo Walmart, es exactamente lo que quiere el banco central y sólo lo impulsará a seguir subiendo con fuerza los tipos de interés.

En cualquier caso, inciden desde MFS Investment Management, “el factor clave a la hora de determinar si la economía estadounidense puede lograr un ‘aterrizaje suave’ será la dinámica de la inflación a corto plazo”. Hasta la fecha, “hemos visto escasos indicios de que la inflación esté a punto de revertir su trayectoria”, afirman. Por ende, “la Fed tiene las manos atadas para aliviar los miedos a los consumidores en el momento actual y tendrá que observar una clara tendencia a la baja en la inflación subyacente antes de volver a adoptar un sesgo más neutral en su política monetaria”.

“Si se produce un ‘aterrizaje forzoso’ de la economía, la Fed probablemente efectuaría un cambio de marchas y volvería a optar por una relajación de la política monetaria, aunque únicamente si las dinámicas inflacionarias vuelven a estar bajo control”, concluyen Weisman y Anne.