Trump anuncia aranceles de hasta el 25% a ocho países europeos para forzar la venta de Groenlandia
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que impondrá aranceles crecientes a las importaciones procedentes de ocho países europeos si no se alcanza un acuerdo para la "compra completa y total" de Groenlandia por parte de Washington. Según explicó en un mensaje publicado en Truth Social, las tarifas comenzarán en el 10% el próximo 1 de febrero y aumentarán hasta el 25% el 1 de junio.

Las medidas afectarían a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, todos ellos miembros de la OTAN. Trump precisó que los nuevos aranceles se sumarían a los ya existentes, lo que elevaría aún más la presión comercial sobre estos países, especialmente en sectores sensibles como el metalúrgico y el automovilístico.
La decisión amenaza directamente el acuerdo comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea
La decisión amenaza directamente el acuerdo comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea, alcanzado el pasado mes de agosto. De hecho, los embajadores de los 27 Estados miembros se reunieron de urgencia durante el fin de semana para analizar la situación y coordinar una respuesta conjunta.
Durante una reunión de emergencia celebrada en Bruselas el domingo por la tarde, los Estados miembros de la UE acordaron priorizar el diálogo y la diplomacia con Estados Unidos y decidieron retrasar hasta el 1 de febrero la posible activación de medidas de represalia, en caso de que los aranceles entren en vigor. Entre las opciones debatidas figura el uso del Instrumento Anticoerción, que permitiría restringir licencias comerciales y bloquear el acceso al mercado único, así como la reactivación de un paquete de represalias por valor de 93.000 millones de euros preparado el año pasado en anteriores disputas comerciales con EEUU.
El eurodiputado alemán Manfred Weber, una de las principales voces del Parlamento Europeo, afirmó que el pacto comercial con Washington "no es posible en este momento" debido a las amenazas relacionadas con Groenlandia y defendió congelar la eliminación de aranceles a productos estadounidenses.
TENSIÓN GEOPOLÍTICA Y ESTRATEGIA ARANCELARIA
Trump vinculó su decisión a los recientes movimientos de tropas europeas en Groenlandia, que, según afirmó, constituyen "una situación muy peligrosa para la seguridad y la supervivencia de nuestro planeta". El presidente estadounidense ya había insinuado días antes que podría utilizar los aranceles como herramienta de presión para forzar un acuerdo sobre el territorio danés, aludiendo a razones de "seguridad nacional".
Aunque no citó una base legal concreta, la medida recuerda al uso que Trump ha hecho en el pasado de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, actualmente bajo revisión del Tribunal Supremo. Una eventual anulación de ese marco legal podría poner en riesgo inmediato esta nueva batería de tarifas.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, defendió la cooperación frente a la confrontación, mientras que la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, calificó el anuncio de "sorprendente" y negó que el refuerzo militar en el Ártico tenga otro objetivo que no sea garantizar la seguridad regional dentro de la OTAN.
El presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió de que "ninguna intimidación ni amenaza" influirá en la postura europea, y el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, rechazó de plano cualquier intento de "chantaje". En la misma línea, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, alertó de que esta escalada solo beneficia a potencias rivales como China y Rusia.
IMPACTO EN LA OTAN Y LLAMADAS A LA DESESCALADA
La amenaza de aranceles añade presión a la OTAN, ya tensionada por las declaraciones previas de Trump sobre un posible uso de la fuerza para hacerse con Groenlandia. Aunque esta vez el presidente parece optar por la vía económica, líderes europeos han advertido de que cualquier intento de apropiación del territorio podría poner en cuestión los cimientos de la alianza atlántica.
Desde Estados Unidos, un grupo bipartidista de senadores desplazados a Copenhague también ha pedido rebajar la tensión. Entre ellos, Chris Coons y Lisa Murkowski, defendieron que no existe una amenaza de seguridad inmediata en Groenlandia y subrayaron la importancia de preservar la confianza entre aliados. Los legisladores advirtieron además de que los nuevos aranceles podrían encarecer el coste de la vida en Estados Unidos y dañar tanto a empresas como a consumidores, al tiempo que debilitan el frente común occidental.



