Toyota gana un 19,2% menos en su ejercicio fiscal 2026 por el impacto de los aranceles de EEUU
Toyota ha presentado este viernes unos resultados anuales marcados por el impacto de los aranceles estadounidenses y el aumento de costes. El fabricante japonés obtuvo un beneficio neto atribuible de 3,84 billones de yenes en su ejercicio fiscal 2026, finalizado el pasado marzo, lo que supone una caída del 19,2% respecto al ejercicio anterior.

Los ingresos aumentaron un 5,5%, hasta 50,68 billones de yenes, mientras que el beneficio operativo descendió un 21,5%, hasta 3,76 billones de yenes.
Toyota ha explicado que el impacto negativo de los aranceles estadounidenses sobre el beneficio operativo consolidado del ejercicio ascendió a 1,38 billones de yenes. La compañía también ha señalado que el aumento de las inversiones en recursos humanos y de futuro, unido al efecto de los aranceles, ha elevado significativamente su punto de equilibrio.
Además, el fabricante registró en su cuarto trimestre fiscal un desplome del 49% en el beneficio operativo, que quedó muy por debajo de las previsiones del mercado.
MÁS PRESIÓN EN 2027
De cara al ejercicio fiscal 2027, Toyota prevé que el beneficio operativo vuelva a caer, esta vez un 20,3%, hasta 3 billones de yenes.
La compañía estima, además, que el beneficio neto atribuible descenderá un 22%, hasta 3 billones de yenes, aunque espera que los ingresos aumenten un 0,6%, hasta 51 billones de yenes.
"Recientemente hemos visto un aumento significativo de nuestro punto de equilibrio debido a una combinación del incremento de las inversiones en recursos humanos y de futuro y del impacto de los aranceles de EEUU", ha explicado la empresa.
Toyota ha añadido que ya ha comenzado a aplicar medidas para elevar la rentabilidad mediante reformas de costes fijos, mejoras de eficiencia e iniciativas comerciales en todas sus regiones y divisiones.
Por regiones, Norteamérica fue uno de los principales focos de debilidad. Aunque los ingresos aumentaron un 9,2%, hasta 21,07 billones de yenes, Toyota registró pérdidas operativas de 192.500 millones de yenes en la región, frente al beneficio operativo obtenido un año antes.



