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14/01/2022 10:36:23

The Telegraph revela un nuevo escándalo mientras Johnson se autoconfina

Boris Johnson, primer ministro de Gran Bretaña, sigue en el ojo del huracán mediático por las fiestas organizadas en el número 10 de Downing Street mientras el país tenía unas estrictas limitaciones para luchar contra el coronavirus. La última de ellas la ha publicado The Telegraph y tuvo lugar en vísperas del funeral del príncipe Felipe de Edimburgo.


En concreto, el 16 de abril de 2021 se celebraron dos reuniones en la casa oficial del premiere británico para celebrar la salida de dos compañeros. De hecho, tal y como comentan personas que estuvieron dentro de ese evento, aquello eran "fiestas innegables". De hecho, confirman que se bebió una gran cantidad de alcohol y se bailó hasta altas horas de la madrugada.

Mientras, las autoridades de Reino Unido prohibieron las reuniones interpersonales en interiores, limitándose únicamente a los grupos burbuja, y se propusieron todo tipo de medidas para que los británicos pudieran despedirse del príncipe Felipe de Ediumburgo sin necesidad de salir a la calle.

Según indica un portavoz de Downing Street, Boris Johnson no estuvo allí aquella noche, cuando estuvo en la casa de campo del primer ministro en Chequers.

Todas estas informaciones salen a la luz a la vez que se conoce que el propio Johnson ha tenido que cancelar un viaje de trabajo a Lancashire debido a que un miembro de su familia ha dado positivo en las pruebas de coronavirus, tal y como ha adelantado un portavoz del Gobierno y recogen varios medios internacionales. "Seguirá las orientaciones para los contactos cercanos vacunados, que incluyen la realización de pruebas diarias y la limitación del contacto con otras personas", dijo.

El clima generado en torno a las polémicas fiestas en Downing Street ha provocado que la mayoría de británicos quiera la dimisión del primer ministro. En concreto, y según un sondeo realizado este martes, un 66% de los adultos está a favor de su salida, mientras que un 42% de los votantes conservadores considera que el primer ministro debería abandonar su puesto.