Logo Bolsamania

Noticias

24/11/2022 06:00:00

El temor al contagio de FTX se dispara: "Es imposible saber quién será la próxima"

Las criptomonedas tratan de recuperarse de la quiebra de FTX. Pese al rebote del mercado este miércoles, que sumó más de 60.000 millones de dólares de capitalización bursátil, los analistas no confían en una recuperación de las ‘criptos en el corto plazo. La mayoría de los expertos y firmas pronostican que el bitcoin, que en estos momentos trata de consolidar los 16.000 dólares, cederá hasta los 13.000 dólares o incluso más debido a la falta de confianza del mercado y a la elevada interconexión entre compañías y plataformas ‘cripto, lo que ha aumentado el temor de que el efecto contagio se extienda más de lo estimado. “Es imposible saber quién será la próxima en caer”, sentencian desde Julius Baer.


Para la firma suiza, la crisis “no da indicios de que vaya a calmarse”. Y pone como ejemplo la crisis de liquidez del bróker de criptoactivos Genesis como una muestra de los principales problemas del sector. Según informaciones de ‘Bloomberg’, la compañía está teniendo dificultades para obtener la liquidez necesaria para mantener la viabilidad de la empresa y ha advertido a los inversores que estudia declararse en bancarrota si no alcanza su objetivo, aunque Genesis ha negado públicamente que vaya a seguir los pasos de FTX.

Cabe recordar que la compañía solicitó sin éxito un préstamo de emergencia de 1.000 millones de dólares y que se vio forzada a congelar las retiradas la pasada semana debido a un “volumen anormal de solicitudes que exceden nuestra actual liquidez”. “Nuestra prioridad número uno es servir a nuestros clientes y preservar sus activos. Tras consultarlo con nuestros asesores financieros y con el consejo, hemos tomado la difícil decisión de suspender temporalmente los reembolsos y las nuevas originaciones de préstamos”, explicaron entonces.

“Genesis es miembro del Digital Currency Group (DCG), que es un conglomerado de empresas de criptomonedas”, explica Carsten Menke, director de análisis ‘Next Generation’ de Julius Baer. Entre las subsidiarias de DCG se encuentran el medio digital ‘CoinDesk’, el ‘exchange’ Luno o Grayscale, el gestor del mayor fondo de inversiones en bitcoin del mundo, con más de 630.000 BTC bajo gestión, los cuales están cotizando con más de un 40% de descuento en estos momentos, según datos de Coinglass. ¿El motivo? Genesis es uno de los principales proveedores de liquidez de Grayscale.

DCG es el mayor accionista del fondo. Grayscale Bitcoin Trust (GBTC) ha caído en desgracia entre los inversores institucionales debido a su configuración. Como resultado, los accionistas han reducido sus participaciones en el fondo, que han sido recogidas por DCG”, indica Menke.

Grayscale ha asegurado que “cada uno de los productos de activos digitales está constituido como una entidad jurídica independiente” y que “las leyes, reglamentos y documentos que definen los productos de activos digitales de Grayscale prohíben que los activos digitales subyacentes a los productos sean prestados, tomados en préstamo o gravados de cualquier otra forma”. Sin embargo, se han negado a mostrar sus reservas, aduciendo que es un riesgo para su seguridad. Aunque muchos actores estén haciendo lo propio para mostrar que no se encuentran en la misma situación que FTX: solventes en apariencia, con una crisis galopante en ciernes.

Asimismo, Coinbase, el único ‘exchange’ cotizado en Wall Street, también ha salido mal parado de esta sucesión de eventos, ya que actúa como custodio de los bitcoins de Grayscale. Según indicó Grayscale en Twitter, Coinbase custodia en torno a 10.200 millones de dólares en BTC en nombre de la gestora. Por su parte, Coinbase, a través de su CEO Brian Armstrong, se ha apresurado a mostrar sus cifras para calmar a los inversores, y ha pedido “confianza” a sus clientes y más regulación en el mercado.

Coinbase llegó a valer 85.800 millones de dólares en su debut en Wall Street y sus títulos llegaron a intercambiarse por más de 380 dólares cada uno. En la actualidad, la compañía vale menos de 10.000 millones y sus acciones acumulan una caída del 82% en lo que va de año, de la cual más de un tercio se ha producido en el último mes. “Estamos seguros de que no es otro FTX, pero eso no los hace inmunes a las consecuencias en el ecosistema criptográfico”, explican desde Bank of America.

“Es precisamente este tipo de afiliaciones entre empresas de criptomonedas lo que los mercados temen en esta etapa de la crisis, ya que podrían causar más contagio y fomentar más ventas forzadas”, apunta Menke. “Esto hace que sea casi imposible responder a la pregunta sobre qué empresa podría ser la siguiente en fracasar”, prosigue el experto de Julius Baer, “entre otras cosas porque en los últimos dos o tres años se han multiplicado los proyectos y plataformas de criptomonedas, casi todos ellos privados y, por tanto, carentes de cualquier tipo de requisito de información, lo que podría proporcionar algún tipo de transparencia”.

En este sentido, Menke subraya que estos eventos y el contexto no hacen sino hundir la ya más que deteriorada confianza del mercado en las ‘criptos’. “Las heridas de la crisis actual tardarán mucho más en cicatrizar. Cuantas más empresas fracasen, mayor será el contagio. Además, cuanta más confianza se destruya, menos probable será cualquier tipo de recuperación a corto y medio plazo”, indica.

“Algunos ven paralelismos entre el colapso de FTX y el de Lehman Brothers en 2009. Estamos de acuerdo, ya que existe el mismo tipo de interconexiones entre los participantes del mercado que durante la Gran Crisis Financiera. Además, también estamos asistiendo a importantes deficiencias en materia de gestión de riesgos y gobierno corporativo”, sentencia Menke, quien cree que el potencial a largo plazo de las ‘criptos’ ha quedado relegado a un segundo plano.

Con todo, el experto de Julius Baer arroja una nota positiva: muchas cadenas de bloques, en particular las principales, como bitcoin y ethereum, “no han tenido ningún problema técnico y han funcionado tal y como fueron diseñadas durante la crisis actual”. “El número de direcciones de red activas se ha mantenido mucho más resistente de lo que la liquidación del mercado podría sugerir”, añade. Si esto será algo duradero o no, solo el tiempo lo dirá.