El Supremo cuestiona los argumentos de Trump para despedir a la gobernadora de la Fed Lisa Cook
Varapalo para Donald Trump en su intento de destituir a la gobernadora de la Reserva Federal (Fed) Lisa Cook. Este miércoles, el Tribunal Supremo de Estados Unidos mostró su escepticismo sobre los planes del presidente estadounidense tras más de dos horas de alegatos sobre si Trump tiene poder absoluto para relevar de su cargo a un miembro del banco central.

Según informan distintos medios, los nueve magistrados —tanto liberales como conservadores— expresaron sus dudas a este respecto, mostrándose comprensivos con la idea de que Cook debería tener capacidad para impugnar la decisión de Trump y su inquietud sobre las repercusiones que tendría para la independencia de la Fed esta injerencia por parte del mandatario estadounidense.
Desde que la Reserva Federal fue creada en 1913, ningún presidente ha intentado destituir a un funcionario del banco central. Según informa Reuters, las preguntas planteadas por los jueces reflejaron "el carácter inédito" de la acción de Trump. Entre otras cuestiones, se debatió el escaso precedente legal que las orientara, incluyendo qué constituye una "causa" adecuada según la ley federal para destituir a un funcionario de la Fed, o qué procedimientos son necesarios para garantizar la imparcialidad hacia Cook.
En octubre, la Corte Suprema se negó a permitir que Trump despidiera de inmediato a Cook, y en su lugar programó alegatos orales en el caso, sugiriendo que la administración podría enfrentar una batalla cuesta arriba respecto de su afirmación de que la decisión de destituirla no puede ser impugnada en los tribunales.
Los miembros de la Junta de la Reserva Federal, por ley, solo pueden ser destituidos "por causa", lo que requiere algún indicio de mala conducta. En agosto, Trump anunció que despedía a Cook, antigua asesora económica del expresidente Barack Obama, por presunto fraude hipotecario previo a su nombramiento en 2022. Documentos bancarios obtenidos por NBC News parecen contradecir la acusación de fraude.
Cook negó estas acusaciones y argumentó que no tuvo el debido proceso para rebatir estas acusaciones. Sus abogados sostienen que debería haber recibido una notificación formal previa y la oportunidad de rebatir lo argumentos de Trump para despedirla antes de que pueda ser destituida de su cargo. Documentos bancarios obtenidos por NBC News parecen contradecir la acusación de fraude.
Según consta en una carta enviada en noviembre al Departamento de Justicia, los abogados de Cook argumentaron que las acusaciones se basaban en "fragmentos seleccionados de forma interesada e incompleta de la documentación completa".
En septiembre, la jueza federal de distrito Jia Cobb dictaminó que el intento de Trump de destituir a Cook sin previo aviso ni audiencia habría violado su derecho al debido proceso conforme a la Quinta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. Cobb también indicó que las acusaciones de fraude hipotecario probablemente no constituían una causa suficiente para remover a una gobernadora de la Fed según la ley, argumentando que estos presuntos hechos ocurrieron de que Cook ocupara el cargo. Un tribunal de apelaciones rechazó la solicitud de Trump de suspender la orden de Cobb.
APARENTE UNANIMIDAD ENTRE LOS JUECES
En un acalorado debate, el procurador general de EEUU, John Sauer, defendió que Trump determinó que el presunto fraude hipotecario "es, como mínimo, negligencia grave, incluso si fue descuidado o un error". "El engaño o la negligencia grave por parte de un regulador financiero en transacciones financieras es causa de destitución", afirmó.
La belicosidad de Sauer, reporta NPR, no fue bien recibida entre los magistrados, con el presidente del tribunal, John Roberts, llamándole la atención por interrumpir continuamente a las juezas allí presentes. Por su parte, Brett Kavanaugh, un magistrado conservador nombrado por Trump, rebatió duramente las acusaciones de Sauer, afirmando que la interpretación de la ley por parte de la administración Trump "debilitaría, si no destruiría, la independencia de la Fed".
Según Kavanaugh, dar la razón a Trump en este caso crearía un sistema que da al presidente incentivos para presentar "acusaciones triviales, intrascendentes o antiguas que son muy difíciles de refutar" y las posibles "reacciones en cadena" de dar la razón a Trump en este caso.
"Pensándolo a gran escala, lo que va, vuelve. Es probable que todos los designados del presidente actual sean destituidos por causa el 20 de enero de 2029, si hay un presidente demócrata, o el 20 de enero de 2033. Entonces, ¿qué estamos haciendo aquí? ¿Si aceptamos que no haya procedimiento, ni revisión judicial, ni remedio?", agregó Kavanaugh.
La jueza conservadora Amy Coney Barrett también cuestionó por qué la administración le ha negado a Cook una audiencia para defenderse, recalcando que "no sería tan grave" exponer las supuestas pruebas contra la gobernadora y escuchar su respuesta. El juez conservador Samuel Alito también expresó su preocupación por que la administración haya manejado el caso "de una manera muy superficial".
Por su parte, los jueces liberales del tribunal también parecieron simpatizar con el argumento de Cook de que la administración debe hacer algo más para demostrar que resulta perjudicada por que Cook permanezca en el cargo mientras el caso sigue su curso. "No estoy segura de que tengamos pruebas aquí de que la señora Cook sea una amenaza inmediata para el público", subrayó la jueza Ketanji Brown Jackson. Jackson también criticó el uso de las redes sociales por parte de Trump para anunciar el despido.
Paul Clement, el abogado que defendió el caso de Cook y antiguo procurador general durante el mandato del expresidente George W. Bush, señaló que el estatus único de la Fed implica que sus funcionarios deben gozar de mayores protecciones de las que sugiere la administración Trump. "No hay ninguna razón racional para pasar por todo el esfuerzo de crear esta entidad cuasi privada única, exenta de todo, desde el proceso de asignaciones presupuestarias del Congreso hasta las leyes del servicio civil, solo para darle una restricción de remoción tan inofensiva como la que imagina el presidente", afirmó.
Como gobernadora de la Fed, Cook ayuda a definir la política monetaria de Estados Unidos junto con el resto de la junta de siete miembros del banco central y los presidentes de los 12 bancos regionales del organismo. Su mandato se extiende hasta 2038 tras ser nombrada gobernadora en 2022 por el expresidente demócrata Joe Biden. Cabe señalar que Cook es la primera mujer negra en ocupar este cargo.
Se espera que el Tribunal Supremo emita un veredicto a finales de junio, aunque podría llegar antes. Según informa Reuters, no está estaba claro cuán limitado o amplio podría ser un fallo favorable a Cook, ni cómo evolucionaría el caso si los jueces lo devuelven a los tribunales inferiores, dejando abierta la posibilidad de que regrese a la Corte Suprema para su apelación.
Sentado en la sala del Tribunal Supremo y escuchando los argumentos estaba el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, otro de los objetivos políticos de Trump. En las últimas semanas, el Departamento de Justicia abrió una investigación penal contra Powell, quien ha asegurado que este procedimiento es una maniobra del Gobierno para presionar a la Fed para que baje los tipos y socavar su independencia. Aunque el propio Trump nombró a Powell para el cargo de presidente en 2018, se ha enfurecido por la negativa de la Fed a bajar las tasas de interés al ritmo que él desea.




