BofA advierte de que un petróleo persistentemente por encima de los $100 podría reactivar la inflación
La fuerte subida del petróleo provocada por la escalada de la guerra en Irán podría tener consecuencias relevantes para la inflación global si se prolonga en el tiempo. Así lo advierten los analistas de Bank of America (BofA), que recuerdan que los grandes shocks energéticos han desencadenado históricamente episodios inflacionarios persistentes.

En un informe publicado este lunes, el banco explica que la volatilidad del petróleo ha vuelto a situar la inflación en el centro de la preocupación de los mercados tras el inicio de la operación militar de Estados Unidos e Israel en Irán.
La volatilidad del petróleo ha vuelto a situar la inflación en el centro de la preocupación de los mercados
Según BofA, los mercados y las encuestas de expectativas inflacionarias suelen reaccionar rápidamente a los movimientos del petróleo. Sin embargo, la experiencia histórica muestra que solo los repuntes fuertes y persistentes del crudo terminan generando ciclos inflacionarios duraderos.
“El aumento de la volatilidad del petróleo ha reavivado las preocupaciones sobre la inflación”, señalan los analistas, que se preguntan hasta qué punto debería preocupar un nuevo encarecimiento del crudo.
ESCALADA DEL CONFLICTO Y RIESGO PARA LA INFLACIÓN
Hasta hace poco, el escenario base del banco contemplaba un impacto relativamente limitado. En ese contexto, un encarecimiento del petróleo de unos 15 dólares por barril respecto al nivel previo a la guerra no suponía un riesgo especialmente preocupante para la inflación.
Sin embargo, la situación ha cambiado tras la última escalada del conflicto en Oriente Medio, que ha llevado al petróleo a superar la barrera de los 100 dólares por barril.
Para BofA, este nivel empieza a ser más problemático si se mantiene en el tiempo. "El reciente repunte del petróleo por encima de los 100 dólares podría volverse preocupante si resulta persistente", advierten los expertos.
EFECTOS SOBRE LA ECONOMÍA Y LA POLÍTICA MONETARIA
Un encarecimiento prolongado de la energía no solo afectaría a los precios, sino también a las perspectivas económicas y a las decisiones de los bancos centrales.
En este contexto, BofA señala que los mercados estarán especialmente atentos a las expectativas de inflación de la Reserva Federal de Nueva York, uno de los indicadores que pueden reflejar cómo está impactando el shock energético en las previsiones de precios.
Aunque por ahora el banco no da por hecho un nuevo ciclo inflacionario, advierte de que la evolución del petróleo será clave para determinar si el actual repunte termina trasladándose de forma duradera a la inflación global.




