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31/12/2021 13:52:48

Los siete hitos del bitcoin y las criptos en 2021, el año de la consagración

Los últimos doce meses han sido extremadamente importantes para el sector digital, en términos de adopción y de hitos históricos que hacen presagiar a los analistas que esta tendencia seguirá en 2022. La criptoesfera ha dejado numerosas efemérides este año, desde máximos históricos de precios y capitalizaciones, a los primeros productos cotizados en EEUU o el status del bitcoin como moneda de curso legal en El Salvador. A la vez, también ha suscitado el interés y escrutinio de autoridades y reguladores en todo el mundo.


"2021 ha sido el año de la consagración del mundo cripto y de las finanzas descentralizadas y con el paso de los meses ha crecido el reconocimiento institucional y las noticias que confirman el interés mundial por esta revolución", señala Emanuele Giusto Kantfish, autor del libro Crypto Jungla. El Low Cost Llega a las Finanzas.

A continuación, repasamos los cinco hitos más relevantes de esta industria, según en consenso de analistas.

1. Récords históricos de precios y valor de mercado

Sin ninguna duda, en el primer puesto de este ranking se hallan los récords en los precios del bitcoin (BTC), el ethereum (ETH) y numerosas altcoins. A pesar del reciente desplome, el precio de la famosa moneda digital ha subido la friolera de un 65% en 2021, lejos del 100% de revalorización que sumó cuando alcanzó su precio más alto de todos los tiempos, en 69.000 dólares, el 10 de noviembre.

El ethereum, por su parte, se ha revalorizado un 400% este año y tocó máximos en 4.900 dólares el 16 de noviembre. Pero las rentabilidades de algunos de los principales tokens por capitalización de mercado han llegado a superar el 1000%. En general, las criptodivisas han alcanzado una mayor valoración de mercado, que ahora se estima en 2,2 billones de dólares, casi el doble que hace un año, con un máximo de 3 billones en noviembre.

En siciembre 2021. El TVL (Total Value Locked) de las finanzas descentralizadas o DeFi alcanzó los 260 mil millones de dólares este diciembre según Defi Llama, en un crecimiento superior al 1100% desde principios de año.

2. Adopción de inversores, bancos y de Wall Street

Los precios y volúmenes han atraído a un gran número de bancos y entidades financieras que, de una u otra forma, han participado en el mercado cripto. Ya sea con la compra de acciones expuestas a este mercado, ofreciendo productos derivados, fondos de inversión, compra-venta, custodia de cryptomonedas o comunicados de intención. Entidades como Goldman Sachs, JP Morgan, Morgan Stanley, BBVA o Wells Fargo, entre otros.

Además, el bitcoin entró en el Nasdaq a través de la plataforma de intercambio Coinbase el 14 de abril, la primera OPV de un criptobróker en Wall Street.

En octubre 2021, la SEC, la Comisión de Bolsa y Valores de EEUU, aprobó los primeros fondos cotizados (ETFs) de futuros de bitcoin de ProShares y Valkyrie, que abrieron al mercado a mediados de mes.

Además, numerosas empresas de Wall Street, como Tesla, MicroStrategy o Block, se han lanzado a la compra del bitcoin y otras altcoins y las incluyen en sus balances y operaciones de tesorería.

En España, los bancos han tenido luz verde para la comercialización de las criptomonedas. El Banco de España anunció en octubre un registro de proveedores de servicios de cambio de moneda virtual por moneda fiduciaria y de custodia de monederos electrónicos. El BBVA ha apuestado por el bitcoin y ofrece compraventa y custodia de esta criptomoneda en suiza. Santander ofrecerá ETFs del bitcoin. Cecabank abre al servicio de custodia de criptomonedas.

3. Gobiernos, empresas e instituciones toman conciencia del potencial de la cadena de bloques

Además, los inversores gobiernos e inversores institucionales han asumido a lo largo del pasado año de que la tecnología blockchain tiene el potencial de revolucionar las finanzas tradicionales. Esto ha llevado a una mayor aceptación de las monedas digitales no solo como modo de inversión.

Está ampliamente aceptado que el sector de los servicios financieros es uno de los principales objetivos de los desarrolladores de la cadena de bloques. En 2018, Square (ahora Block) se estableció como uno de los primeros en adoptar las criptomonedas al permitir a los usuarios comprar y vender bitcoins en su aplicación. En 2021, PayPal, Venmo, Mastercard e incluso Twitter comenzaron a permitir a los clientes realizar transacciones en bitcoins. Como ilustra la empresa mexicana de cripto-remesas Bitso, ofrecer soluciones de transferencia de dinero a un precio barato puede conducir a ganancias inmediatas de cuota de mercado sobre las empresas financieras tradicionales como Western Union.

4. El bitcoin es moneda de curso legal

Desde que Satoshi Nakamoto alumbró su creación en 2009, muchos maximalistas del bitcoin se han apoyado en la idea de que es un tipo de refugio seguro que puede proteger a los inversores de los efectos negativos de las políticas monetarias y fiscales aplicadas tanto en los mercados desarrollados como en los emergentes. Como el bitcoin está descentralizado y tiene una oferta fija, no se enfrentará a las presiones inflacionistas que afectan a las monedas fiduciarias en todo el mundo. "Desde una perspectiva geopolítica, el bitcoin puede proporcionar a los países de los mercados emergentes una alternativa monetaria a depender de los préstamos desfavorables del FMI/Banco Mundial, que a veces agravan el problema, no lo ayudan", destacan desde Van Eck.

En septiembre de 2021, El Salvador reconoció oficialmente al bitcoin como moneda de curso legal, el primer país en hacerlo. Desde entonces, además se ha convertido en la primera nación en añadir criptomonedas a sus reservas de activos. Actualmente posee 1.391 BTC

5. De la prohibición China a una mayor regulación

La otra cara de la moneda son los países que han dado pasos para controlar o prohibir las actividades empresariales o de negocio de las criptomonedas. China destaca sobre otras naciones, como la India, por sus restrictivas medidas. La segunda potencia mundial ha tenido una relación de amor - odio con el bitcoin desde el lanzamiento de la moneda digital en 2009. Por un lado, los mineros chinos controlaban una parte importante del hash rate (potencia computacional) mundial, además de ser uno de los principales productores de chips ASIC para la minería.

Por otro lado, el gobierno chino introdujo crecientes restricciones a las criptomonedas, que culminaron con la prohibición total del comercio, la minería y las plataformas de compraventa de criptomonedas. Aunque los efectos a largo plazo están por ver, los efectos a corto plazo son evidentes. Los mineros de criptomonedas huyeron del país, y la cuota de mercado mundial de la minería se desplazó inmediatamente a favor de los mineros con sede en Estados Unidos.

6. La explosión de los contratos inteligentes en la red Ethereum

Este también ha sido el año de la explosión de la red Ethereum, que se utiliza para una gran variedad de aplicaciones, desde la propiedad de los tokens no fungibles (NFT por sus siglas en inglés) hasta los contratos inteligentes. "De cara al futuro, prevemos que las redes de contratos inteligentes como Ethereum y Solana seguirán aumentando el tamaño de las transacciones y el valor teórico, ya que la red de participantes y los casos de uso siguen creciendo", indican desde Van Eck.

7. El bitcoin y el impacto medioambiental

Por último, las crecientes preocupaciones por el consumo energético del bitcoin y el impacto medioambiental de las actividades de minería también han hecho mella entre el gran público. Según los datos presentados por Tradingplatforms.com, la blockchain de la criptomoneda consume 143 teravatios-hora (TWh) de electricidad al año. Eso es más de lo que utilizan varios países europeos.

"Dicho esto, las empresas están trabajando duro para encontrar soluciones a estos problemas y hacer que la adopción de las criptodivisas sea una realidad en un futuro próximo", subraya Naeem Aslam, jefe de análisis de AvaTrade. Destacan los esfuerzos de la red Ethereum para pasar a un modelo más sostenible de prueba de participación, en lugar del actual prueba de trabajo, que se culminarán en 2022.