Shell gana un 11% más en 2025, con 17.838 millones, y lanza una recompra de acciones
El beneficio operativo de Shell registró en 2025 un incremento del 11%, hasta los 17.838 millones de dólares. La compañía ha aumentado el dividendo y ha anunciado una recompra de acciones.

Los ingresos antes de impuestos descendieron un 0,5%, hasta los 29.756 millones de dólares, mientras que la deuda total de Shell logró una caída del 1,9%, con lo que se situó en 75.643 millones de dólares.
Como ha señalado Wael Sawan, director ejecutivo de Shell, "2025 fue un año de gran impulso, con un sólido desempeño operativo y financiero en Shell".
"Generamos un flujo de caja libre de 26.000 millones de dólares, logramos avances significativos en la focalización de nuestra cartera y alcanzamos un ahorro de costes de 5.000 millones de dólares desde 2022 y estamos a punto de alcanzar un aumento. En el cuarto trimestre, a pesar de las menores ganancias en un contexto macroeconómico más débil, la entrega de efectivo se mantuvo sólida", ha añadido.
Además, la petrolera ha anunciado un aumento del 4% del dividendo para el cuarto trimestre, hasta los 0,372 dólares.
También ha lanzado un nuevo programa de recompra de acciones por importe de 3.500 millones de dólares, que se espera que se complete en el primer trimestre de 2026, "lo que convierte a este en el decimoséptimo trimestre consecutivo con al menos 3.000 millones de dólares en recompras", indican desde la compañía. El número máximo de acciones ordinarias que pueden adquirirse bajo el programa es de 400 millones.
Derren Nathan, jefe de investigación de acciones de Hargreaves Lansdown, comenta que "Shell está adoptando una visión a largo plazo, manteniendo el ritmo de recompra con un programa adicional de 3.500 millones de dólares e invirtiendo en proyectos clave como el proyecto de gas Gorgon, fase 3, en Australia. Sin embargo, si el aumento de la deuda resulta ser más una tendencia que un fenómeno pasajero, la sostenibilidad de la rentabilidad para los accionistas a este nivel podría verse cuestionada".
Por su parte, Richard Hunter, director de Mercados de Interactive Investor, apunta que "la volatilidad del precio del petróleo tuvo inevitablemente un efecto, ya que la escasa demanda y el exceso de oferta frenaron cualquier avance de los precios".
"La disminución de los precios del GNL y de los márgenes químicos lastró las cifras generales, mientras que el negocio de Renovables y Soluciones Energéticas sigue registrando pérdidas en su mayor parte. En un aspecto más positivo, el aumento de los volúmenes y la reducción de los gastos operativos proporcionaron un respiro y la reducción de costes de 2.000 millones de dólares también compensó parcialmente la debilidad observada en otros sectores", añade.
Cree que, a pesar del aumento de las tensiones geopolíticas, "Shell está implementando un gasto de capital más conservador, proyectando un rango de entre 20.000 y 22.000 millones de dólares para este año, lo que apuntala la rentabilidad para los accionistas. Además, su diversidad de operaciones en petróleo, gas, productos químicos y venta minorista permite que un área de fortaleza compense a otra de debilidad".




