Santander no da su brazo a torcer
Parecía que Santander podría tomarse un respiro, pero por el momento se resiste con todas sus fuerzas.

El banco ha conseguido sujetarse en las inmediaciones del soporte de los 10 euros y le estamos viendo signos de fortaleza sobresalientes que nos invitan a pensar en una extensión de las subidas.
El banco ha conseguido anular el hueco bajista que se dejara, el pasado 4 de febrero. Esto es una muy buena señal que nos hace pensar en un inminente ataque a los máximos históricos que presenta en los 11,26 euros. Muy pendientes de la superación de este nivel de precios ya que dejaría a la compañía con el camino despejado para que podamos acabar viendo una extensión de las subidas hasta el nivel de los 12,50 euros.
No veremos una complicación técnica mientras que se mantenga cotizando por encima de los 10 euros.




