Qué comprar y qué evitar en bolsa en el segundo semestre del año
La primera mitad del año ha dejado un mensaje claro: no todo el dinero persigue a las grandes tecnológicas estadounidenses. Mientras el mercado continúa debatiendo si las valoraciones de Wall Street empiezan a exigir demasiado, algunos inversores están desplazando el foco hacia activos que consideran infravalorados.

Ese es el diagnóstico de Dominic Pappalardo, estratega jefe multiactivos de Morningstar Wealth, cuya hoja de ruta para los próximos meses pasa por mantener la apuesta por las pequeñas compañías estadounidenses, reforzar la exposición a Latinoamérica y reducir el peso del crédito corporativo de EEUU en favor de la deuda soberana de los países desarrollados.
Todo ello en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas, el riesgo de inflación y el debate sobre una posible burbuja ligada a la inteligencia artificial.
"Esos factores, junto con las elecciones de mitad de mandato, son los que probablemente tendrán un mayor impacto sobre los mercados durante el resto del año", explica Pappalardo.
LAS SMALL CAPS SIGUEN TENIENDO RECORRIDO
La principal convicción de Morningstar Wealth continúa siendo la renta variable de pequeña capitalización en Estados Unidos. Lejos de considerar agotado el movimiento, la firma cree que el rally todavía tiene margen para prolongarse.
Hasta el 30 de junio, el índice Morningstar US Small Cap Market acumulaba una subida del 14%, frente al 10,7% del mercado estadounidense en su conjunto. La diferencia también se aprecia frente a las grandes compañías, ya que las small caps aventajaban en torno a seis puntos porcentuales a las grandes capitalizadas durante el ejercicio.
Según Pappalardo, "el silencioso avance de las pequeñas cotizadas tiene impulso para continuar". El estratega recuerda que este segmento ha quedado rezagado frente a las empresas medianas y grandes durante los últimos quince años y considera que sus valoraciones siguen siendo mucho más atractivas.
A ello se suma otro elemento que, a su juicio, el mercado está empezando a valorar. Mientras el S&P 500 presenta una elevada concentración (el 40% del índice está representado por sus diez mayores compañías y nueve de ellas pertenecen al sector tecnológico o están estrechamente vinculadas a él), los índices de pequeñas empresas muestran una composición mucho más diversificada.
MENOS CRÉDITO CORPORATIVO Y MÁS DEUDA SOBERANA
La otra gran decisión estratégica afecta a la renta fija. Morningstar Wealth mantiene una posición prudente respecto al crédito corporativo estadounidense pese a reconocer que los fundamentales empresariales siguen siendo sólidos.
El problema, según explica Pappalardo, no reside en la calidad crediticia de las compañías, sino en la escasa compensación que ofrecen actualmente los diferenciales.
"Los fundamentales del crédito son buenos, incluso bastante sólidos, pero no creemos que el inversor esté siendo suficientemente remunerado por asumir ese riesgo adicional", señala.
En consecuencia, la firma ha sustituido parte de esa exposición por deuda soberana de mercados desarrollados. Aunque reconoce que esta decisión implica renunciar a parte del rendimiento que ofrece el crédito corporativo, considera que los bonos gubernamentales de países como Japón, Reino Unido o Francia permiten obtener rentabilidades superiores a las de los bonos del Tesoro estadounidense sin incrementar el riesgo de crédito.
LATINOAMÉRICA GANA PESO EN LAS CARTERAS
La tercera gran apuesta de la firma mira hacia los mercados emergentes, aunque con una selección muy concreta. Morningstar Wealth reforzó su exposición a Latinoamérica tras el inicio de la guerra con Irán a finales de febrero.
En un primer momento, los mercados emergentes reaccionaron peor que los desarrollados, pero el equipo gestor identificó una oportunidad. La región cuenta con numerosos exportadores de energía, entre ellos Brasil, México, Colombia, Venezuela, Ecuador, Argentina, Trinidad y Tobago, Perú y Bolivia, que se beneficiaban del encarecimiento del petróleo.
"Las valoraciones se volvieron más atractivas al caer los precios, pero esos mismos países estaban siendo favorecidos por el aumento del valor de su principal exportación", explica Pappalardo.
Aunque parte de ese descuento ya se ha reducido, el estratega sigue mostrando preferencia por Brasil dentro de la región.
DONDE EL MERCADO VE MÁS RIESGO
En sentido contrario, Morningstar Wealth mantiene una visión más cauta sobre otros segmentos del mercado. La firma considera que las grandes compañías estadounidenses presentan valoraciones exigentes y también evita incrementar exposición al crédito corporativo.
Dentro de los mercados emergentes, además, reduce su entusiasmo por Corea del Sur y Taiwán después del fuerte comportamiento registrado este año, mientras mantiene su apuesta por China.
NO TODO PASA POR LAS GRANDES TECNOLÓGICAS
La gran cuestión para el segundo semestre ya no parece ser dónde más ha subido el mercado, sino dónde siguen existiendo valoraciones capaces de justificar nuevas ganancias.
En un entorno dominado por la incertidumbre, Morningstar Wealth apuesta por mirar precisamente hacia aquellos rincones del mercado que durante años habían permanecido a la sombra de las grandes tecnológicas.




