El petróleo supera los 80 dólares tras el cierre de Ormuz y el temor a un shock de oferta
El petróleo sigue subiendo este martes con fuerza. Tanto el barril de tipo Brent, de referencia en Europa, como el de calidad West Texas, de referencia en EEUU, avanzan más de un 6% apoyándose en la escalada del conflicto en Irán, tras los ataques de Estados Unidos e Israel. Y es que, dicen los expertos, "las tensiones siguen lastrando las perspectivas de suministro" a través del Estrecho de Ormuz, que está bloqueado.

El Brent cotiza ya en 82 dólares, mientras que el WTI ha escalado hasta los 76 dólares después de que el conflicto entre EEUU e Israel contra Irán se intensificase el lunes, con Israel atacando el Líbano e Irán respondiendo con ataques contra la infraestructura energética en los países del Golfo y contra petroleros en el Estrecho de Ormuz, que ha quedado prácticamente bloqueado ya que las navieras prefieren no pasar por ahí.
Algo preocupante, sobre todo para el suministro de crudo, y es que por esa vía fluvial pasan en un día normal los buques que transportan petróleo equivalente a aproximadamente una quinta parte de la demanda mundial. También navegan por el Estrecho de Ormuz los petroleros que transportan diésel, gasolina y otros combustibles a los principales mercados asiáticos, como China e India.
Sin olvidar que por esa vía también pasa aproximadamente el 20% del gas natural licuado del mundo.
Tras el estallido del conflicto, las navieras han decidido evitar el Estrecho de Ormuz, ya que las aseguradoras han cancelado sus coberturas si deciden pasar por ahí. Esta situación ha disparado la preocupación de los inversores por el suministro de oro negro, una preocupación que se ha incrementado después de que varios medios iraníes informasen de que un alto funcionario de la Guardia Revolucionaria iraní había dicho que la vía fluvial está cerrada y que Irán disparará contra cualquier barco que intente pasar por ella.
Los precios del petróleo siguen disparados, y los expertos esperan que se mantengan elevados durante algún tiempo, al menos hasta que se esclarezca el conflicto en Oriente Medio. "La intensificación de las tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán sigue lastrando considerablemente las perspectivas de suministro de crudo. Las recientes interrupciones y los riesgos que enfrenta la infraestructura energética en la región siguen generando preocupación", explica Konstantinos Chrysikos, estratega de Kudotrade.
Como dice, "las amenazas y las acciones directas contra el transporte marítimo en el Estrecho de Ormuz han paralizado el tráfico de petroleros en este punto crítico. Las compañías navieras están desviando sus buques y evitando la zona", y ahora los mercados "están descontando activamente el riesgo tangible de una interrupción importante del suministro si las tensiones se prolongan".
En su opinión, aunque la OPEP+ ha acordado un "modesto" aumento de la producción a partir de abril, "este colchón de suministro podría ser insuficiente si el Estrecho de Ormuz sigue restringido". Y es que, comenta, "en estas condiciones los precios del crudo se mantienen muy volátiles y son susceptibles a fluctuaciones bruscas en respuesta a cualquier noticia regional".
LA PRESIÓN CONTINUARÁ
Por su parte, Pedro del Pozo, director de inversiones financieras de Mutualidad, es tajante al asegurar que "mientras Ormuz siga cerrado de facto, la presión sobre los mercados continuará". Cree que "existen poderosas razones para que ninguno de los intervinientes en el conflicto actual quiera ver un cierre prolongado del tráfico marítimo en el Estrecho", pero también afirma que "a corto plazo, la realidad es que como parecen descontar los mercados, el precio del barril no puede sino subir".
Enguerrand Artaz, estratega de La Fiancière de l´Échiquier (LFDE), señala que "un bloqueo completo del Estrecho de Ormuz sería el escenario más problemático para los precios de la energía", teniendo en cuenta que alrededor del 20% del petróleo y del GNL mundial transita por esta vía. "Un cierre total y prolongado del Estrecho tendría un impacto considerable", añade.
"No obstante, consideramos que este escenario es poco probable", subraya el experto, que anima a los inversores a mantener la calma. Tal y como dice, deben "evitar cualquier sobrerreacción negativa ante estos acontecimientos". "Conviene recordar que, en la gran mayoría de los casos, los mercados bursátiles europeos y estadounidenses registran un comportamiento positivo entre uno y tres meses después del inicio de un conflicto armado. Por tanto, es necesario mantener la racionalidad y la disciplina en este entorno", concluye.




