El petróleo se dispara un 6% tras el ataque de EEUU a un buque iraní en el golfo de Omán
El precio del petróleo se dispara con fuerza este lunes tras el recrudecimiento de las tensiones en Oriente Medio. El barril de Brent, de referencia en Europa, suma alrededor de un 6% a estas horas, aunque se mantiene por debajo de los 90 dólares (87,56 dólares), mientras que el West Texas, de referencia en EEUU, se revaloriza otro 6% (88,89 dólares).

Las últimas noticias sobre el conflicto en Oriente Medio señalan que Estados Unidos ha atacado e inutilizado el buque de carga Touska, con bandera iraní, en el golfo de Omán, después de que su tripulación ignorara durante horas las advertencias para detenerse. Según el presidente Donald Trump, el destructor USS Spruance abrió un agujero en la sala de máquinas para frenar la embarcación, tras lo cual marines estadounidenses la abordaron y se hicieron con su control. El barco, añadió, está bajo sanciones del Tesoro de EEUU por su "historial previo de actividad ilegal".
La operación se enmarca en el bloqueo naval que Washington mantiene desde la semana pasada sobre los puertos iraníes y supone una nueva escalada de tensión en la zona. Se produce, además, después de que Irán disparara contra buques comerciales que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz, uno de los principales puntos de paso del crudo mundial.
EL CONFLICTO QUE VUELVE A RECRUDECERSE
Desde Swissquote, su analista sénior Ipek Ozkardeskaya explica que el mercado ha comenzado la semana con dudas tras un fin de semana que ha enfriado las expectativas de una rápida resolución del conflicto. Señala que el estrecho de Ormuz "está de nuevo cerrado", que Irán "no está satisfecho con el bloqueo estadounidense y aún menos con la incautación de un buque hace unas horas", y que ya no está dispuesto a acudir a las próximas negociaciones hasta que se levante el bloqueo. Además, advierte de que Trump "sigue amenazando con destruir las centrales eléctricas y los puentes del país".
Por su parte, Naeem Aslam, CIO de Zaye Capital Markets, destaca que el crudo sigue mostrando una elevada volatilidad este lunes. Explica que los precios cayeron inicialmente el viernes tras confirmarse la reapertura del estrecho de Ormuz, que canaliza cerca de una quinta parte del flujo mundial de crudo, pero esa debilidad se revirtió rápidamente por las violaciones del alto el fuego, incautaciones de buques y nuevas amenazas de escalada, que devolvieron el riesgo de suministro al mercado.
En este contexto, subraya que el trasfondo sigue apoyando una prima de riesgo elevada, con la OPEP alertando de balances más ajustados por recortes de producción y disrupciones, mientras la AIE advierte de que la inestabilidad en rutas clave está limitando los flujos globales. Desde el punto de vista macro, añade que la demanda se mantiene estable pero no fuerte, lo que deja al petróleo muy sensible a los mensajes de los bancos centrales: un tono más agresivo fortalecería el dólar y limitaría las subidas, mientras que una postura más flexible apoyaría la liquidez y las expectativas de consumo. Con todo, considera que el mercado sigue atrapado entre las esperanzas de desescalada y las tensiones estructurales de oferta, con un rango potencial entre los 80-85 dólares si se relaja el conflicto, pero con la puerta abierta a superar los 100 dólares si las disrupciones se intensifican.




