Palo Alto Networks gana un 61,8% más pero se desploma al decepcionar con sus previsiones
Palo Alto Networks ha presentado los resultados del segundo trimestre de su año fiscal 2026, finalizado el 31 de enero, en el que ha obtenido un beneficio neto de 432 millones de dólares, lo que supone un avance del 61,8% desde los 267 millones registrados en el mismo periodo del ejercicio previo. Sin embargo, sus acciones se desploman en el premarket de Wall Street, donde caen más de un 7% tras haber decepcionado con sus previsiones.

En el segundo trimestre fiscal la compañía ha cosechado un beneficio por acción (BPA) de 0,61 dólares en comparación con los 0,41 dólares de hace un año, y un BPA ajustado de 1,03 dólares, mejor que los 0,94 dólares estimados por el consenso.
Los ingresos, por su parte, han mostrado un crecimiento del 15%, hasta alcanzar los 2.594 millones de dólares, donde la división de Productos ha contribuido con 514 millones de dólares y la de Suscripción y soporte con 2.080 millones de dólares.
"Observamos una continua fortaleza en las plataformas, una tendencia que se está acelerando gracias a la IA. Los clientes están interesados en modernizar y normalizar su infraestructura de ciberseguridad, alineándola con nuestro enfoque. También observamos una adopción constante y sólida de la seguridad con IA, que esperamos sea una tendencia a largo plazo", ha afirmado Nikesh Arora, presidente y consejero delegado de Palo Alto Networks.
"Una vez más, logramos un sólido crecimiento de los ingresos, complementado con una eficiencia operativa, con nuestro tercer trimestre consecutivo de márgenes operativos no GAAP superiores al 30%", ha añadido Dipak Golechha, director financiero de Palo Alto Networks. "Estamos implementando la misma estrategia de excelencia operativa que ha guiado a Palo Alto Networks durante los últimos años en CyberArk y Chronosphere, y esperamos generar un valor de integración significativo tras el cierre".
De cara al próximo trimestre, Palo Alto Networks ha avanzado que prevé unos ingresos totales de entre 2.941 millones y 2.945 millones de dólares (frente a 2.611 millones de dólares esperados por el consenso), lo que representa un crecimiento interanual del 28%-29%, y también estima un BPA en el rango 0,78-0,80 dólares, frente a los 0,92 dólares esperados por el consenso.
Además, para el conjunto del ejercicio ha anticipado que espera unos ingresos totales de 11.280 millones y 11.310 millones de dólares, un 22% más (10.500-10.540 millones antes, y 10.529 millones previstos por el consenso), y un margen de flujo de caja libre ajustado del 37%. También ha recortado las proyecciones de BPA hasta el rango 3,65-3,70 dólares, frente a los 3,80-3,90 dólares anteriores y los 3,87 dólares que espera el consenso, debido a mayores costes de integración de sus últimas adquisiciones.
En concreto, se ha referido a Chronosphere, la plataforma de gestión, monitorización y observabilidad en la nube enfocada a la IA; y a CyberArk, que proporciona seguridad de acceso e identificación, y está especializada en los perfiles de cuenta privilegiadas. También a Koi, cuya adquisición definitiva ha anunciado, precisamente, aprovechando la presentación de resultados.
Se trata de una empresa israelí pionera en seguridad de endpoints con agentes, "lo que brinda a las empresas la capacidad de ver y proteger el ecosistema nativo de IA que define el trabajo moderno".



