El oro marca otro récord histórico tras conquistar los 4.900 dólares y roza los 5.000
El rally del oro continúa. El metal precioso vuelve a marcar un récord histórico tras superar los 4.900 dólares y fija su objetivo en los 5.000 dólares por onza, impulsado por las persistentes tensiones geopolíticas y la debilidad del dólar estadounidense. Otros metales preciosos, como la plata o el platino, también han registrado precios récord en la última jornada.

Uno de los principales motivos que están alimentando este rally es la depreciación del dólar, lo que ha llevado a los inversores a buscar refugio en estos metales preciosos ante la expectativa de que resistan las sacudidas económicas que parecen avecinarse. De hecho, el índice del dólar, que mide el valor del billete verde frente a una cesta de seis importantes divisas, cede alrededor de un 1% en los últimos cinco días, su peor desempeño semanal desde enero de 2025.
La incertidumbre geopolítica, así como las expectativas de recortes de tipos por parte de la Reserva Federal (Fed), están llevando a muchos inversores a pensar que Estados Unidos podría ser incapaz de controlar su inflación y de reducir la gigantesca deuda que tiene, circunstancia que está lastrando el valor de la divisa estadounidense. El aumento de las cargas de deuda y las políticas económicas expansivas en Europa y Japón también están contribuyendo a este rally del oro, que sube más de un 7% esta semana.
“El repunte del oro tiene que ver con la confianza. Por ahora, la confianza se ha doblado, pero no se ha roto. Si se rompe, el impulso persistirá por más tiempo", señala el estratega de TD Securities, Daniel Ghali. "Los inversores pueden estar dispuestos a comprar acciones en este entorno, pero el riesgo geopolítico y un presidente estadounidense poco convencional mantienen viva la demanda del metal amarillo a medida que avanzamos en enero", agrega Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB.
Por otro lado, los recortes de tasas de la Fed, que han reducido el rendimiento de los bonos gubernamentales y del efectivo, también están empujando a los inversores hacia el oro. Los mercados descuentan dos recortes más en lo que queda de año.
No obstante, los últimos acontecimientos, como el juicio sobre el intento de despido de la gobernadora Lisa Cook o la investigación abierta al presidente Jerome Powell, han llevado a muchos expertos a creer que la Fed no recortará los tipos mientras Powell lidere el banco central, es decir, hasta el mes de mayo. Otros advierten que el ataque a la independencia de la Fed por parte de la administración Trump podría ser fatal para la economía estadounidense.
Relacionado con esto, las compras de los bancos centrales también están llevando en volandas al oro. Durante muchos años fueron vendedores netos de oro, los bancos pasaron a ser compradores netos en 2010, cuando reevaluaron sus riesgos tras la crisis financiera provocada por el colapso del mercado hipotecario. Desde el estallido de la guerra en Ucrania en 2022 estas compras se han incrementado todavía más. Sin ir más lejos, el banco central de Polonia, que ocupa el primer lugar mundial en compras de oro, aprobó esta semana planes para adquirir otras 150 toneladas mientras se prepara para una mayor inestabilidad geopolítica.
Asimismo, los riesgos geopolíticos también están contribuyendo a este rally. Como sabrán, el presidente de EEUU, Donald Trump, anunció un preacuerdo sobre Groenlandia tras semanas de amenazas a los países europeos, que respondieron con contundencia a los envites del mandatario norteamericano. Sin embargo, los detalles de cualquier acuerdo no estaban claros y Dinamarca insistió en que su soberanía sobre la isla no estaba sujeta a discusión. Además, los analistas advierten que la volatilidad seguirá siendo la tónica habitual en el mercado por la imprevisibilidad de las políticas del presidente estadounidense.
"Todos sabemos que la tendencia alcista del oro está madura y que, en algún momento, debería producirse una pausa o incluso una corrección pronunciada. Sin embargo, las compras en todas las formas de exposición al oro han sido implacables. Tal vez el mercado ya ha visto suficiente, y el oro se percibe cada vez más como una cobertura frente a Trump como presidente de Estados Unidos y la absoluta imprevisibilidad que ello conlleva", afirma Chris Weston, director de investigación en Pepperstone.
En cuanto a la plata, Nikos Tzabouras, analista senior de mercados en Tradu, cree que "tiene una narrativa fundamental mucho más convincente que el oro". "Tal vez no sea un activo de reserva como lo es el oro, pero aun así se beneficia de los flujos hacia activos refugio y de la debilidad del dólar", sentencia.




