ECOBOLSA - Netflix presiona a las grandes tecnológicas para que empiecen a tributar en España

Noticias

25/11/2020 20:25:01

Netflix presiona a las grandes tecnológicas para que empiecen a tributar en España

Netflix empezará a tributar en España todo lo que genere en el país a partir del 1 de enero. Desde el canal de streaming justifica esta decisión como un cambio en la evolución de la actividad de la empresa en España y a su "compromiso" con el país. Pero la verdad es que se produce en un momento muy concreto.

Netflix presiona a las grandes tecnológicas para que empiecen a tributar en España

España en concreto y la Unión Europea en particular tienen desde hace meses el foco puesto en las grandes tecnológicas, que en su mayoría cotizan fuera de los países en los que operan. En España el próximo 16 de enero entrará en vigor la tasa Google, cuyo objetivo es que las grandes multinacionales paguen impuestos en los países. Esta medida será efectiva tan solo 16 días después de que se haga efectiva la decisión de Netflix.

Este miércoles también se ha conocido que Francia cobrará la tasa Google a partir del mes de diciembre. "Las empresas sujetas a esta tasa han recibido una notificación de liquidación para los pagos a cuenta de 2020", explica el departamento dirigido Le Maire. Eso sí, el saldo final deberá ser abonado a finales de 2021, ha matizado a la prensa una fuente ministerial, de la que se hace eco la agencia Efe.

La decisión de Netflix pone en una situación muy delicada al resto de grandes tecnológicas, que siguen en el punto de mira. Y no es para menos. Estas compañías pagan, de media, unos impuestos del 9,5%. Se trata de un dato insignificante si se tiene en cuenta que en los negocios tradicionales la cifra asciende hasta el 23,2%.


BOLSA y MERCADOS

Empresas
Empresas

Mientras Apple pierde el trono bursátil, esta tecnológica seduce por su dividendo

  • Empresas - 03/08/2026 11:06

Apple sigue siendo una de las mejores compañías del mundo. Sin embargo, ni siquiera eso garantiza que su cotización sea inmune a las decepciones. Bastó una advertencia sobre futuras limitaciones de suministro para que el mercado borrara el pasado viernes cerca de medio billón de dólares de su capitalización y devolviera a Nvidia el título de empresa cotizada más valiosa del planeta.