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10/09/2021 13:00:34

Los analistas, escépticos con el "la señora no está haciendo tapering" de Lagarde

"The lady isnt tapering" ("la señora no está haciendo tapering"), de esta peculiar manera, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, quiso convencer al mercado que el paso dado por el Consejo de Gobierno del organismo en su reunión de septiembre, de reducir el ritmo de sus compras el próximo trimestre, no tiene nada que ver con una retirada de los estímulos, pero no acabó de tener el éxito buscado. A tenor de lo que escriben expertos y analistas, el mensaje ha caído en saco roto, ya que el banco central "se ha unido al club del tapering", señalan desde Julius Baer.


"El BCE se ha sumado al club de los bancos centrales que pretenden reducir sus compras de activos", comentan en una nota de análisis. El ritmo de las compras de activos en el marco del Programa de Compras de Emergencia (PEPP) se reducirá en los próximos meses y fuentes del instituto emisor habrían confirmado que el nuevo ritmo sería de 60-70.000 millones de euros. Los datos más recientes indican que el banco compró activos por valor de 65.000 millones de euros en agosto, frente a aproximadamente 80.000 millones de euros en meses anteriores.

Si se toma el punto medio de ese rango como el ritmo medio hasta el final, implicaría que el PEPP terminaría las compras unos 50.000 millones de euros por debajo de los 1,85 billones de euros. "No es razón para alimentar un repunte de los de los rendimientos de los bonos o fortalecer el euro", indican por su parte los analistas de MUFG. "El mercado de bonos ha recogido la noticia de forma positiva ya que el BCE insistió en la importancia de mantener unas condiciones financieras muy laxas y repitió que a pesar de que estiman 3 décimas más de inflación para 2021, esperan que sea transitoria”, argumentan desde Diaphanum.

"La ralentización de las compras de bonos parece natural a medida que la economía de la eurozona se recupera", inciden desde Lombard Odier, y esperan que "el programa se prolongue hasta mediados de 2022, evitando una retirada demasiado brusca del apoyo".

Con todo, "la rueda de prensa parece haber sido interpretada como moderadamente conservadora", explican los expertos de Ebury. El BCE se mantuvo explícitamente impreciso en cuanto al importe exacto de la reducción, subrayando que hará pleno uso de la flexibilidad del PEPP, también en el futuro. En consecuencia, el programa sigue vigente para garantizar unas condiciones financieras favorables y apoyar la recuperación económica, y "se abstiene de dar explícitamente orientaciones sobre las compras de activos mensuales o semanales", afirman desde Julius Baer.

La mejor coyuntura económica y el aumento de la inflación fueron reconocidos por una revisión al alza de las previsiones de PIB e inflación para 2021. Las perspectivas de inflación a medio plazo para 2022-2023 se mejoraron ligeramente, pero siguen estando por debajo del umbral del 2% que el BCE necesita ver antes de discutir cambios en su política de tipos de interés.

Con todo, "el BCE se abstuvo de tomar otras decisiones importantes", comentan los analistas de la entidad suiza, en particular el futuro del PEPP en 2022 y las compras periódicas de activos en virtud de las cuales adquiere aproximadamente 20.000 millones de euros cada mes. La presidenta del BCE dejó claro que el futuro de las compras de activos se debatirá más intensamente en las próximas reuniones y que tiene previsto decidir cómo proceder en la reunión de diciembre. "El BCE consiguió calmar a los mercados y evitar cualquier reacción negativa a las buenas cifras de crecimiento e inflación, que podrían haber desencadenado el temor a que el BCE endurezca su política prematuramente y a que la reducción de las compras de activos parezca moderada", concluyen.