JP Morgan pone el foco en los resultados y ve margen para que las bolsas sorprendan
Frente al ruido geopolítico y arancelario derivado de las idas y venidas de Donald Trump, JP Morgan adopta un enfoque más templado y se muestra constructivo con la renta variable global. En su último informe de estrategia, la entidad considera que, más allá de los titulares políticos, la temporada de resultados del cuarto trimestre puede actuar como principal apoyo para los mercados, con especial potencial de sorpresa positiva en Europa.

El banco reconoce que el contexto político añade incertidumbre, pero cree que el foco de los inversores debería situarse en los fundamentales empresariales. En este sentido, señala que el consenso sigue descontando un escenario demasiado prudente para los beneficios, lo que abre la puerta a revisiones al alza si los resultados confirman una mayor resiliencia de la actividad.
EUROPA, MEJOR POSICIONADA DE LO QUE DESCUENTA EL MERCADO
Uno de los mensajes más destacados del informe es el relativo a Europa. JP Morgan subraya que el diferencial de actividad entre Estados Unidos y Europa se ha estrechado de forma significativa en los últimos meses, lo que cuestiona la visión dominante de que la economía estadounidense seguirá superando ampliamente a la europea en crecimiento de beneficios.
El banco considera que las previsiones actuales para las compañías europeas siguen siendo conservadoras y que existe margen para que los resultados sorprendan positivamente. Además, apunta a que muchas empresas del continente parten de niveles de márgenes más bajos que antes de la pandemia, lo que incrementa el potencial de apalancamiento operativo si los ingresos evolucionan mejor de lo esperado.
En este contexto, JP Morgan ve a Europa como una región con una combinación atractiva de expectativas moderadas y mejora gradual de los fundamentales, lo que podría traducirse en un mejor comportamiento relativo de la renta variable en 2026.
RESULTADOS COMO EJE CENTRAL DEL MERCADO
La entidad insiste en que el mercado podría estar infravalorando la fortaleza de los beneficios empresariales. En particular, cuestiona que el consenso espere una desaceleración secuencial de los beneficios en el cuarto trimestre, algo poco habitual en este momento del ciclo.
Para JP Morgan, esta prudencia excesiva en las estimaciones refuerza el potencial de sorpresa si las compañías logran defender márgenes y trasladar precios en un entorno todavía razonablemente favorable. De ahí que considere que la temporada de resultados puede convertirse en el principal catalizador para la renta variable, incluso en un contexto de mayor ruido político.
MÁS ALLÁ DE EEUU: AMPLIACIÓN DEL LIDERAZGO
El informe también apunta a un posible cambio en el liderazgo del crecimiento de beneficios a nivel global. Tras varios años dominados por Estados Unidos y un grupo reducido de grandes compañías tecnológicas, JP Morgan espera una mayor diversificación geográfica de las fuentes de crecimiento.
Además de Europa, el banco cree que algunas regiones de Asia y determinados mercados emergentes podrían empezar a cerrar el desfase, apoyados por una estabilización del ciclo global y unas expectativas más realistas.
A nivel sectorial, detecta señales de inflexión positiva en los segmentos más cíclicos, especialmente en Europa, como bienes de capital, semiconductores y recursos básicos. Por el contrario, advierte de que sectores como energía, consumo defensivo o químicas podrían quedarse rezagados por la presión sobre márgenes y un entorno macro menos favorable.
En conjunto, JP Morgan mantiene una visión de fondo constructiva para la renta variable, pese a la incertidumbre geopolítica. El banco no minimiza los riesgos, pero considera que el mercado podría estar sobredimensionando el impacto del ruido político frente a la capacidad de los beneficios para sostener las cotizaciones.
La entidad concluye que la combinación de expectativas contenidas y resultados potencialmente mejores de lo previsto crea un entorno favorable para la renta variable, siempre que no se materialicen shocks macroeconómicos o geopolíticos de mayor calado.




