JP Morgan no ve más recorrido bursátil para Repsol y se mantiene neutral
Repsol es una de las compañías que más está celebrando en bolsa la subida del precio del petróleo motivada por la guerra en Irán, aunque los analistas de JP Morgan creen que no le queda recorrido alcista, por lo que mantiene una posición neutral.

En concreto, los estrategas del banco han elevado el precio objetivo para las acciones de Repsol hasta los 22,50 euros, desde los anteriores 19, aunque este nivel de cotización es inferior al actual, ya que la firma española cotiza en el entorno de los 24 euros.
No obstante, han revisado al alza las ganancias esperadas para la petrolera española, para reflejar unos mayores precios del crudo, y han mejorado en un 30,4% el beneficio por acción (BPA) esperado para el primer trimestre del año, a 3,26 euros. También han elevado el BPA previsto para el segundo trimestre, hasta 3,13 euros (+23,7%).
"Si bien las esperanzas de desescalada apuntan a una volatilidad a corto plazo, la prolongada interrupción del estrecho de Ormuz y el inminente cambio en el sistema energético, que pasará de una crisis de flujo a una escasez de inventarios (por ejemplo, de combustible para aviones), desencadenarán una reevaluación de las implicaciones estructurales a medio plazo del conflicto entre Estados Unidos e Irán para el sector energético", explican los expertos.
Además, ven "probable que esto incluya la necesidad de incorporar primas de riesgo a largo plazo más elevadas en los precios del petróleo y el gas, en reconocimiento de la manifiesta dependencia de Oriente Medio de la capacidad de reserva efectiva". También creen que el impacto de la guerra puede pesar sobre los resultados empresariales.
"Al comenzar el primer trimestre de 2026, los productores destacaban la demanda, que, según tenemos entendido, fue muy buena en enero (reposición de existencias tras la reducción de diciembre) y menos fuerte, pero aún buena, en febrero. Sin embargo, desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, hemos observado presiones inflacionarias (aumento de los precios del diésel, el gas natural y el petróleo) y una renovada preocupación por la demanda, especialmente dado que las expectativas de inflación y tipos de interés han cambiado de rumbo", detallan en JP Morgan.
Esto tendrá "un impacto limitado, pero negativo, en las ganancias del primer trimestre de 2026 y casi con toda seguridad afectará a las previsiones para el segundo trimestre de 2026". No obstante, han visto "indicios de aumentos de precios anunciados e implementados, lo que sugiere que el tercer trimestre de 2026 debería compensar en parte la debilidad de la relación coste-precio del segundo trimestre de 2026".




