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11/05/2022 15:30:30

El IPC de EEUU se suaviza en abril menos de lo esperado, hasta el 8,3%

El Índice de Precios al Consumo (IPC) de Estados Unidos sigue en niveles muy elevados, aunque se ha moderado hasta el 8,3% en abril en tasa interanual, frente al 8,5% registrado en marzo, según los datos publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales norteamericana. El dato, no obstante, se sitúa ligeramente por encima del 8,1% esperado por el consenso y sigue cerca de los máximos de 1981.


En cuanto a la tasa mensual, los precios escalaron un 0,3%, ligeramente más de lo esperado (0,2%) aunque significativamente por debajo del dato de marzo, cuando el repunte mensual se cifró en 1,2 puntos porcentuales.

El informe destaca que los aumentos de los precios de vivienda, alimentos, billetes de avión y vehículos nuevos fueron los que más contribuyeron al incremento desestacionalizado de todos los artículos. En concreto, el precio de los alimentos avanzó un 0,9% respecto a marzo y el de alimentos en el hogar repuntó un 1%.

Por el contrario, los precios de la gasolina se desplomaron un 6,1% después de un repunte de 18,3 puntos en marzo, compensando así, señala el informe, las subidas de los índices del gas natural y la electricidad. Esto provocó que los precios de la energía cayeran un 2,7% en el último mes.

Asimismo, el índice de la vivienda, que constituye aproximadamente un tercio de la ponderación del IPC, aumentó otro 0,5%, en consonancia con la subida de los dos meses anteriores, y subió un 5,1% en términos anuales, su mayor aumento desde marzo de 1991.

En cuanto a la tasa subyacente, que excluye los alimentos y la energía, repuntó un 0,6% en abril, por encima de lo esperado por el mercado (0,4%) y del aumento de marzo (0,3%). Así, la tasa interanual se situó en el 6,2%, por encima del 6% que estimaba el consenso, pero 0,5 puntos por debajo del dato de marzo (6,5), que fue el más alto desde agosto de 1982.

VALORACIÓN DE LOS EXPERTOS

En este sentido, Keith Wade, economista jefe y estratega de Schroders, señala que, si bien la guerra de Ucrania es un importante factor en esta escalada de precios, principalmente en lo referido al petróleo y al trigo, no es el único factor a tener en cuenta. “Los alimentos y la energía suponen un poco menos de un punto porcentual del desbordamiento, es decir, algo más de una cuarta parte. El resto no está relacionado con las materias primas, pero sí influye en la inflación subyacente”, explica.

Con todo, desde Oxford Economics indican que, a pesar de que los datos de abril sugieren que se podría haber alcanzado un máximo en el IPC interanual, “la nueva subida de los precios de la gasolina hasta un récord de 4,50 dólares a nivel nacional y el aumento de los precios del gasóleo indican que sigue habiendo riesgo al alza en las perspectivas de inflación”.

Normalmente, explica Wade, “un exceso de esta naturaleza en la inflación subyacente puede atribuirse a una economía más fuerte de lo previsto”, pero señala que la “compensación entre crecimiento e inflación ha sido mucho peor de lo esperado” y por ello “nuestras expectativas de crecimiento de la economía estadounidense son ligeramente inferiores a las de hace un año”.

Asimismo, desde Schroders señalan que la política de ‘cero Covid’ de China sigue desempeñando un papel importante en la inflación. “Es probable que los cuellos de botella y los plazos de entrega se agraven durante un tiempo”, aseguran, al tiempo que señalan que “la vuelta a la normalidad parece tardar más de lo previsto, ya que las limitaciones de la oferta de productos básicos, los puertos y el mercado laboral aún no se han resuelto”.

Por su parte, desde Pantheon Macroeconomics apuntan que tanto inflación general como subyacente caerán en mayo y junio, antes de aplanarse en verano “al desaparecer los efectos de base favorables”. “En otoño volverán a aparecer y la tasa interanual volverá a caer”, señalan. Una idea que suscriben los analistas de Oxford Economics, quienes piensan que “el eventual descenso del ritmo de la inflación será muy gradual”.

Además, los expertos de Pantheon aseguran que el informe “no cambia las perspectivas a corto plazo de la Fed, que seguirá subiendo 50 puntos básicos el mes que viene”. “La posibilidad de un cambio a 25 puntos básicos en julio es probablemente menor de lo que esperábamos, a menos que los datos básicos de mayo y junio sean mucho más bajos”, explican.

Desde Oxford Economics, concluyen que "la Fed continuará con subidas de medio punto en los intereses en junio y elevará el precio del dinero en 200 puntos básicos hasta final de año, lo que situará los tipos en territorio restrictivo".