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22/02/2021 16:13:06

El FMI insta a la UE a mantener los apoyos a la economía para evitar una Gran División

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha avisado a la Unión Europea del riesgo de que la crisis provocada por la Gran Reclusión de 2020 a causa de la pandemia de Covid-19 pueda transformarse en 2021 en una Gran División o Gran Divergencia. Esta división puede ser debida al distinto grado de impacto de la recesión y de intensidad de la recuperación por las distintas posiciones de partida y estructuras de las economías, subrayando al mismo tiempo que una retirada prematura de las medidas de apoyo puede exacerbar las desigualdades.


Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, ha recordado en su intervención ante el Parlamento Europeo que el FMI prevé un crecimiento del PIB global del 5,5% este año y del 4,2% en la UE, aunque ha subrayado que, además de la incertidumbre que rodea las proyecciones, la senda de recuperación parece particularmente desigual a causa de las distintas posiciones de partida y de la estructura de las economías, así como de la diferente capacidad de respuesta, provocando un aumento de las desigualdades entre países y a nivel interno.

En el caso de la UE, la economista búlgara ha destacado que destinos turísticos habituales, como España, Grecia o Italia, han sufrido un impacto mucho más acusado que la contracción media del 6,4% de la UE, mientras que las previsiones de PIB per cápita del FMI para 2022 para economías emergentes del Centro y Este de Europa apuntan a que este será un 3,8% inferior al nivel estimado antes de la crisis, frente a una desviación negativa del 1,3% en las economías avanzadas, lo que ralentizará la convergencia europea.

De este modo, a pesar de la respuesta del Banco Central Europeo (BCE) y de la Comisión Europea (CE), así como por parte de los gobiernos nacionales de la UE, Georgieva ha reconocido que su mayor preocupación es que la Gran Reclusión de 2020 pudiera transformarse en una Gran Divergencia en 2021.

En este sentido, la directora del FMI ha defendido la necesidad, en primer lugar, de abordar la crisis sanitaria, para lo que las vacunas jugarán el papel central y para lo que será necesaria cooperación, mientras que en un segundo frente, ha instado a combatir la crisis económica, para lo que ha señalado la importancia de mantener las medidas de apoyo a empresas y hogares hasta que se haya superado la pandemia.

"La retirada gradual debe seguir y no preceder al éxito en la crisis sanitaria", ha subrayado Georgieva, advirtiendo de que un endurecimiento prematuro de las políticas, cuando las economías más afectadas aún sigan siendo frágiles, podría exacerbar las divergencias entre países.

"Si bien ahora no es el momento de retirar el apoyo, es el momento de determinar la solidez de los regímenes de insolvencia", ha puntualizado en referencia al previsible incremento del riesgo de impagos de deuda a medida que se retiren las medidas de ayuda y se acelere el cambio estructural, por lo que los acuerdos sobre insolvencias y un mayor énfasis en ayudas en forma de capital podrían ayudar a prevenir el sobreendeudamiento y las quiebras aceleradas.

Asimismo, Georgieva ha instado a la UE a aprovechar la respuesta a la crisis para impulsar cambios estructurales hacia la digitalización y la ecologización, y potenciar el motor de convergencia de Europa, para lo que considera imprescindible un impulso coordinado de inversión en infraestructura verde.

"Nuestro análisis muestra que esto podría impulsar el PIB mundial durante un período de 15 años en aproximadamente un 0,7% cada año, creando millones de nuevos puestos de trabajo", ha señalado la directora del FMI, añadiendo que el fondo de recuperación de la UE puede, además de ser un catalizador de la transformación económica, servir como precursor de nuevas herramientas fiscales compartidas para complementar la política monetaria del BCE.

En este sentido, la búlgara ha sugerido que la UE puede dar más pasos hacia la unión bancaria y del mercado de capitales para estimular el crecimiento y la integración, así como trabajar en una fiscalidad internacional de las empresas adaptada a la era digital que puede elevar los ingresos para combatir la desigualdad.