Euforia alcista en las bolsas de Asia ante la posible desescalada bélica en Irán
Las bolsas de Asia-Pacífico reciben con alzas las noticias positivas sobre el posible fin de la guerra en Irán, así como por el hundimiento de los precios del petróleo.

Este martes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el conflicto podría acabar en "dos o tres semanas", incluso sin un acuerdo formal. A su vez, el secretario de Estado Marco Rubio sugirió la posibilidad de conversaciones con Teherán.
Paralelamente, distintas informaciones apuntan el presidente iraní Masoud Pezeshkian estaría dispuesto a poner fin a la guerra si se ofrecen garantías de que no se repetirán estos ataques, aunque su ministro de Exteriores advirtió de que el conflicto podría prolongarse.
En cualquier caso, el mercado tendrá información de primera mano sobre el conflicto este mismo miércoles, y es que Washington ha anunciado que Trump pronunciará un discurso a la nación "para brindar una importante actualización sobre Irán" en horario de máxima audiencia en EEUU. "La esperanza de que la guerra con Irán termine pronto ha impulsado el optimismo", dice Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank.
Las plazas orientales más alcista han sido la japonesa, con alzas que han rondado el 5% tanto en el Nikkei como en el Topix, y la surcoreana, con repuntes del 8,4% en el Kospi, la mayor desde el pasado 5 de marzo, y del 6% en el Kosdaq.
Cabe señalar que las exportaciones surcoreanas de marzo se dispararon un 48,3% respecto al año anterior, superando las estimaciones de Reuters, que apuntaban a un 44,9%.
Por otro lado, la encuesta Tankan del Banco de Japón para el primer trimestre de 2026, que mide el sentimiento empresarial, mostró que el optimismo entre los grandes fabricantes japoneses subió de 15 a 17 puntos, superando las expectativas de 16 enteros y alcanzando su nivel más alto desde el cuarto trimestre de 2021. Según los expertos de Danske Bank, la encuesta Tankan refleja la "resiliencia" del sector a pesar de desafíos como el aumento de los costes energéticos y la debilidad del yen.
"El sentimiento entre los grandes no manufactureros se mantuvo estable, lo que señala estabilidad en el sector servicios. Sin embargo, las expectativas de inflación corporativa en niveles récord y el fuerte aumento de los costes del combustible a causa de la guerra con Irán incrementan los riesgos. Los mercados podrían centrarse en si estos factores empujan al Banco de Japón hacia una subida de tipos en su próxima reunión", apuntan desde la firma danesa.
En China, el Shanghai Composite cerró con avances del 1,46%, mientras que el Hang Seng de Hong Kong repuntó un 2%, impulsado por los valores de materias primas, y el CSI 300, un 1,7%.
En el gigante asiático se conocieron los datos de actividad manufacturera medidos por el PMI de RatingDog, que cayó a 50,8 puntos en marzo desde los 52,1 de febrero, por debajo de las previsiones de 51,6 unidades.
"Si bien el crecimiento se mantuvo por cuarto mes consecutivo, la expansión se desaceleró, con una ralentización en los pedidos de exportación. Los costes de los insumos aumentaron al ritmo más rápido desde marzo de 2022, y los precios de producción se dispararon, impulsados por las tensiones en Oriente Medio, lo que pone de manifiesto una creciente presión inflacionaria pese a la estabilidad en la producción y los nuevos pedidos", señalan los estrategas de Danske Bank.
En el resto del continente, el S&P/ASX 200 de Australia avanzó un 2,24% y cerró en 8.671,8, impulsado por el alza en los valores del sector educativo, mientras que el Nifty 50 indio avanzó un 2,14%.




