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15/02/2021 14:17:19

ERC busca un Govern que no dependa sólo de Junts, con el PSC desde la barrera

Las elecciones del 14F en Cataluña han dejado un ganador sin posibilidad de ser presidente y una mayoría independentista más amplia, que nadie quiere que repita en el Govern, excepto Junts. El vencedor material de los comicios es el candidato del PSC, Salvador Illa, pero se ve obligado a transitar la misma senda que Inés Arrimadas en 2017, ya que no cuenta con suficientes apoyos para instalarse en la Casa dels Canonges, con una diferencia: él sí lo intentará. Del otro lado, el candidato de ERC, Pere Aragonès, lo tiene todo de cara para ser el president de la Generalitat los próximos cuatro años, no obstante, no quiere reeditar la fórmula que llevó al fracaso la anterior legislatura, lo que le arriesga a un naufragio.


La apuesta de Aragonès sigue siendo la misma que enarboló en campaña: un Govern amplio, con todas las formaciones que están a favor de la autodeterminación. Este lunes, en plena resaca postelectoral, ha vuelto a extender su invitación a CUP y En Comú Podem, para formar un Ejecutivo cuatricolor junto a Junts y sumar una mayoría de 82 escaños en el Parlament. Esta fórmula le aportaría la libertad de no depender de un solo socio, contentaría a Podemos, con quienes cuentan en el Congreso para sacar adelante los indultos o la amnistía para los presos del 1-O y eventualmente una iniciativa parlamentaria para un referéndum de autodeterminación, y le aseguraría sacar adelante unos presupuestos centrados en la recuperación económica y los fondos europeos.

En cambio, el republicano ha rechazado llegar a acuerdos de investidura con el PSC porque los socialistas y los republicanos son "como el aceite y el agua", ha dicho en una entrevista en Rac 1 recogida por Europa Press. Postura que ha reforzado el líder de ERC, Oriol Junqueras, quien ha señalado que el PSC "representa a una monarquía corrupta y decadente", tiene "un larguísimo historial de corrupción" y "ha aplaudido repetidamente la cárcel de los presos políticos y el exilio de los exiliados".

"En campaña dijimos que queríamos un gobierno amplio y es lo que haremos. También dijimos que no gobernaríamos con el PSC y no lo haremos", ha zanjado. Sin embargo, los planes de ERC topan con un doble muro: la oposición de los comunes a implicarse de cualquier fórmula en la que pueda estar Junts y la voluntad del partido de Carles Puigdemont y Laura Borràs de que el Govern sólo sea independentista, lo que veta a los comunes y deja sólo a la CUP en la ecuación.

Del otro lado, Junts, que se ha erigido en tercera posición y tiene la llave de la Generalitat para Aragonès, en declaraciones a TV3, ha señalado que no tiene inconveniente en hacer presidente al republicano y ha dado por hecho que habrá un gobierno independentista, sin la concurrencia de formaciones que puedan ser partidarios del derecho a decidir, como los comunes. "La gente nos pide que nos pongamos de acuerdo y ayer llamé ERC y la CUP para reunirnos hoy mismo", ha señalado Borràs antes de advertir que superar el 50% de los votos debe "tener consecuencias”. Para la dirigente, "las nuevas bases del pacto de gobierno las marcan las urnas" y "el mensaje es que debemos trabajar juntos", pero sólo los partidos independentistas.

ILLA TAMBIÉN LO INTENTARÁ

Mientras las opciones de Aragonès son plegarse a Junts o arriesgarse a que pasen a la oposición y constituir un Govern puramente de izquierdas, con comunes y cuperos -una opción que suma 50 escaños y sólo sería viable con las abstenciones del PSC y Junts, o el apoyo de los socialistas-, Illa no tira la toalla y ha anunciado que se presentará a una investidura "por convicción y por coherencia" y que se reunirá con todas las fuerzas salvo con Vox.

En decalraciones a Rac1 ha avanzado que a lo largo de este lunes hablará con dirigentes de ERC, y preguntado por si valora formar un tripartito con los republicanos y los comuns ha insistido: "Hablaré con todo el mundo. Lo que no puedo hacer es anticipar el resultado de las conversaciones". También ha desvinculado el proceso de indultos a los condenados por el 1-O de los resultados electorales que, según él, son un "aval a la política de diálogo y reencuentro del PSOE".

En otra entrevista en la Ser, ha dicho sobre el programa de ERC que la amnistía y autodeterminación "no son dos horizontes realizables", y ha apostado por abrir en Catalunya una etapa de reencuentro, en sus palabras.

LA INVESTIRUDA, COMO TARDE EL 26 DE MARZO

Así, el reloj de la investidura ha comenzado a andar este mismo lunes, con el horizonte en el 26 de marzo, último día posible para que se convoque el pleno en el Parlament de Catalunya para elegir president. Antes, la Cámara salida de las urnas debe constituirse dentro de los viente días hábiles posteriores a los comicios, lo que significa que el plazo límite es el 12 de marzo. En esa sesión constitutiva, los 135 diputados elegirán al nuevo presidente del Parlament, así como las dos vicepresidencias y las cuatro secretarías de la Mesa de la cámara catalana.

Diez días después se deberá propceder a la investidura, un proceso que se celebra en dos vueltas. Si en el primer intento no se alcanza la mayoría absoluta de 68 diputados, puede volver a presentarse dos días después, cuando sólo necesitaría mayoría simple.

Si no se consuma una elección en esta segunda vuelta, se inicia un plazo de dos meses, desde el momento de la primera votación. Transcurridos esos dos meses y si se hubiesen agotado previamente todos los plazos (sobre el 26 de mayo) sin un nuevo presidente, el Parlament quedaría disuelto y se convocarían nuevas elecciones, que deberían celebrarse al cabo de 54 días, a mediados de julio.