El empleo de Estados Unidos entra en escena: ¿causará más división en la Fed?
Los inversores tienen una cita clave este viernes con el mercado laboral de Estados Unidos. Y es que se dará a conocer el informe de empleo oficial de abril en un momento en que la inflación se ha convertido en la gran preocupación por el alza del precio del petróleo como consecuencia de la guerra de Irán. Pero, en los últimos meses, las cifras laborales han dado una de cal y otra de arena y si este último dato sorprende a la baja, puede tensionar aún más a una Reserva Federal (Fed) profundamente dividida.

De hecho, en la reunión de política monetaria celebrada el pasado mes de abril, la Fed mostraba su mayor nivel de disidencia desde 1992, ya que, además del voto en contra de Stephen I. Miran para mantener los tipos sin cambios (él estaba a favor de una bajada de 25 puntos básicos), Beth M. Hammack, Neel Kashkari y Lorie K. Logan no apoyaron la parte del texto en la que se decía que "al considerar el alcance y el momento de los ajustes adicionales al rango objetivo para la tasa de fondos federales, el Comité evaluará cuidadosamente los datos disponibles, la evolución de las perspectivas y el equilibrio de riesgos" porque insinuar un recorte "no es adecuado en este momento".
Además, a este escenario ya de por sí complicado, hay que sumarle el hecho de que, probablemente, el próximo cónclave del banco central estadounidense ya contará con Kevin Warsh como nuevo presidente y la transición podría no ser tan fluida como en otras ocasiones.
"Jerome Powell afirmó que, aunque pretende permanecer en el consejo de gobernadores, tal y como le autoriza la ley, no actuará como presidente en la sombra y dejará a su sucesor, Kevin Warsh, la tarea de encarnar la nueva dirección de la Fed. Sin embargo, las grietas dentro de la institución no son por ello menos evidentes", afirma Enguerrand Artaz, estratega de La Financière de l'Échiquier (LFDE).
Es más, desde la firma ponen el foco en que "la última reunión presidida por Powell terminó con el número más alto de disidentes desde la década de 1990", reflejo de una Fed atrapada entre dos fuerzas opuestas: la presión de Donald Trump para recortar los tipos de interés y una realidad económica estadounidense que "ya no justifica las fuertes bajadas que Trump no deja de defender".
De hecho, Artaz hace referencia a que el deflactor subyacente PCE de EEUU, la medida de inflación preferida de la Fed, se sitú en marzo en el 3,2%, "un nivel claramente superior al objetivo del instituto emisor. Aunque esta cifra se debe en parte al efecto retardado del aumento de los aranceles, que debería desaparecer durante los próximos meses, no incorpora los eventuales efectos de segundo orden derivados de la situación en Oriente Medio".
En cuanto al otro mandato de la Fed, el empleo, el experto de LFDE señala que la situación "está mejorando sensiblemente. Las últimas cifras, así como las revisiones de los datos de 2025, avalan la idea de que el mercado laboral estadounidense tocó fondo el pasado verano y actualmente se encuentra al comienzo de una fase de aceleración".
Con todo, para Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, "hay muy pocas probabilidades de un recorte de tasas a corto plazo, ya que el mercado espera que los tipos se mantengan sin cambios durante el resto del año, incluso si el gráfico de puntos de la Fed de marzo todavía espera un recorte una vez en 2026".
Así, para el analista Javier Cabrera, "los datos de empleo de EEUU cobran especial importancia en el contexto actual y si muestran un mayor deterioro de lo esperado podría causar aún más división dentro de la Fed".
¿UN MERCADO LABORAL QUE SE FRENA?
Por ello, todas las miradas están puestas en un informe de empleo que se espera muestre la creación de 60.000 nuevos puestos de trabajo en abril, muy por debajo de los 178.000 del mes anterior. Para la tasa de paro se anticipa que se mantenga estable en el 4,3%.
A este respecto, cabe destacar que el dato de empleo que elabora la consultora ADP, y que es considerado un indicador adelantado del informe que publica el Departamento de Trabajo estadounidense, ha sorprendido al alza con 109.000 nuevas nóminas en abril, por encima de las 61.000 de marzo y de las de las estimaciones del consenso, que anticipaban 99.000.
"El mercado espera un aumento de 60.000 empleos en abril, y que la tasa de desempleo se mantenga estable en el 4,3%. De ser cierto, esto representaría una fuerte desaceleración en el crecimiento del empleo en comparación con el crecimiento de 178.000 empleos en marzo; sin embargo, creemos que se necesitará una cifra de empleo mucho más débil para persuadir a la Fed de recortar las tasas una vez más", indica Brooks.
"Unos datos de empleo inferiores a lo esperado podrían reactivar la postura moderada de la Fed, reducir los rendimientos y favorecer un mayor repunte bursátil. Por otro lado, unas cifras mejores de lo previsto podrían confirmar que la economía estadounidense no está tan mal como se creía, consolidar el optimismo e impulsar las acciones a nuevos máximos", concluye Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote.



