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09/09/2021 06:00:00

El BCE ajustará sus compras ante el despertar de los halcones, pero el tapering tardará

“Un ajuste pero no un ‘tapering” esta frase de los expertos de Barclays resume el sentimiento de los analistas ante la reunión del Banco Central Europeo (BCE) del mes de septiembre, en que se esperan pequeños cambios que denotarán el intenso debate en el seno del banco central sobre el rumbo de la política monetaria. Tanto es así, que el “despertar de los halcones”, en palabras de Franck Dixmier, director de Inversiones Global de Renta Fija de Allianz Global Investors, en el seno del Consejo de Gobierno, forzará a una reducción en el volumen de las compras y a dar más pistas sobre el nuevo marco del organismo anunciado en julio.


El BCE compra actualmente 80.000 millones de euros al mes en el marco del PEPP y 20.000 millones de euros al mes con el programa APP, lo que suma un total de 100.000 millones. Y en general, el consenso de los expertos consultados por Bolsamanía cree que el ritmo volverá a niveles previos a la aceleración anunciada en marzo. Por lo tanto, los estímulos del PEPP se recortarían a 60.000 millones de euros al mes, en línea con el ritmo de compras de principios de año.

Además, será el primer paso de una larga senda de reducciones de compras netas mensuales con el tiempo, “desde los actuales 100.000 millones de euros al mes hasta los 60.000 millones de euros al mes en el segundo trimestre de 2022”, asegura Konstantin Veit, gestor de carteras de PIMCO. En este proceso, prevé el analista que el PEPP finalice el año que viene, potencialmente en marzo”, pero, a cambio, el “APP regular se incrementará de 20.000 millones de euros a los 60.000 millones de euros al mes antes citados, ya que el progreso hacia el objetivo de inflación a medio plazo del 2% sigue siendo escaso”.

Una vez que los efectos relacionados con la pandemia en la senda de la inflación se hayan neutralizado suficientemente a través de medidas políticas temporales como el Programa de Compras de Emergencia de la Pandemia (PEPP por sus siglas en inglés) y las provisiones de liquidez subvencionadas, “creemos que las herramientas de compra de activos más regulares volverán a cobrar protagonismo con el fin de afinar la orientación de la política monetaria tras la pandemia a partir de 2022, mientras que los recortes de los tipos de interés seguirán en segundo plano”, argumenta Veit.

Esta es una decisión que “debería satisfacer a los halcones”, incide Dixmier. Tanto Robert Holzmann, el gobernador del Banco de Austria, como Klaas Knot, el gobernador del banco central holandés, dijeron estar a favor de tal reducción después de la publicación de las cifras de inflación de la zona euro de agosto, que superó las estimaciones con un aumento de 3% en comparación con 2,2% en julio, un máximo de 10 años. Este aumento de precios también se refleja en el IPC subyacente, que se encuentra en su nivel más alto desde 2012 con un 1,6%. Sin embargo, se espera que el BCE continúe haciendo hincapié en la naturaleza temporal del repunte de la inflación, sobre todo debido a la escasez de oferta.

Con todo, el ‘tapering propiamente dicho” queda lejos, avisa Gilles Moëc, economista jefe de AXA IM, ya que el banco central no nos diría nada sobre la "zona de aterrizaje" final de los programas cuantitativos. Para ello, seguimos pensando que habrá que esperar hasta diciembre. “Dadas las ambigüedades de la nueva hoja de ruta [forward guidance] del BCE, nos sorprendería que en la rueda de prensa de esta semana se aclarara algo al respecto”, agrega el analista. “Para la política monetaria, ahora no es el momento de endurecer”, agrega por su parte Chris Iggo CIO Core Investments de AXA Investment Managers. “La inflación ha subido, pero es probable que la mirada ex-post de los índices de precios muestre un salto de un paso en el nivel de precios durante la era Covid, más que un empinamiento de la curva de precios (inflación)”.

MÁS DETALLES SOBRE EL MARCO ESTRATÉGICO

Esta reunión del Consejo de Gobierno también les brindará la oportunidad de dar más detalles sobre el nuevo marco estratégico para la implementación de la política monetaria del BCE anunciado el 8 de julio. Esto incluye una nueva meta de inflación simétrica del 2% (en lugar de "por debajo pero cerca del 2%") que requerirá, según la presidenta del instituto emisor, Christine Lagarde, futuras acciones de política que serían "contundentes y persistentes" y una nueva orientación futura, tres condiciones que no se habían acordado por unanimidad.

Para garantizar su credibilidad, será importante que el BCE aclare las condiciones para el momento de la normalización de los tipos de interés y las herramientas que se pondrán en marcha para alcanzar la meta de inflación.